Los malos tratos en la pareja son demasiado habituales.
Yo me pregunto sin cesar, ¿en qué sociedad vivimos, qué presión social nos impone aguantar lo que aguantamos?
¿Qué es lo que obliga al hombre y a la mujer a aguantar todo tipo de malos tratos?
¿Tan difícil es escapar a estas situaciones?
Está demostrado que lo es porque nadie sufre todo tipo de abusos por capricho.
Da miedo escuchar tantas historias sobre malos tratos incluso asesinatos de mujeres, sobre todo, en manos de sus parejas. Y yo me pregunto ¿por qué?
Por qué una mujer aguanta ese sufrimiento. Y no me digais que por cuestiones económicas, que pueden ser la causa en algunos casos, pero todos sabemos que esos abusos se dan también en parejas donde la mujer es una profesional cualificada y económicamente independiente. Y es que la psicología de la mujer es realmente compleja, es increíble que exista esa “necesidad” esa “dependencia”, esa incapacidad para ver el abuso, para reconocerlo, esa falta de autoestima, ese masoquismo natural…
Pero también me pregunto qué lleva a un hombre a tales extremos. Y creo que deberíamos analizar también la psicología del hombre. No quiero generalizar porque sería totalmente injusto y falso, pero pensemos por un momento en los malos tratos psicológicos que sufre el hombre por su naturaleza.
Las mujeres sabemos hacer sufrir a los hombres (también a las mujeres, sobre todo a nuestros hijos e hijas, a los seres que dependen de nosotras) de una forma brutal, psicológicamente anulamos a cualquiera sobre el que tengamos algún poder de influencia o de dependencia, y lo malo es que ni siquiera somos conscientes de ello muchas veces. Nada en el mundo justifica las medidas brutales a las que llega un hombre, pero analicemos un poco por qué el hombre llega a ese extremo. Salvo casos puntuales que simplemente son así de animales sin más justificación, que también existe.
Sólo quiero poner algún ejemplo de malos tratos psicológicos que he vivido muy de cerca, y pensad qué consecuencias provoca ese estado anímico en el que lo sufre.
Hace años contraté para trabajar a una chica de 22 años recién cumplidos. Me gustó cómo trabajaba, no era perfecta por supuesto, pero lo hacía muy bien. Sin embargo demostraba una inseguridad en si misma, una falta de autoestima absolutamente exagerada. Con el tiempo tuve la confianza suficiente para preguntarle por qué y me explicó cómo durante 2 años había trabajado para una señora que cada día le repetía lo inútil que era, lo mal que lo hacía todo, que no servía para nada. Me contó cómo salía llorando casi a diario. Es un caso particular, pero por desgracia conozco decenas de casos concretos muy similares. Pero ¿sabeis lo peor de todo? esta chica creía que esa señora tenía razón, estaba convencida.