content top

La lógica genial de los niños

La franqueza que poseen es desconcertante, y lo mejor de ellos es que nos enseñan a no guardar rencor.

Los niños de entre cinco y ocho años esperan siempre respuestas precisas y fundamentadas a todas las preguntas complicadas que hacen. Ya que no se conforman fácilmente con evasivas.

No será la primera ni la última vez que sus inesperadas indagaciones provoquen una sorpresiva lluvia de ideas. Y ni con la ayuda de libros o diccionarios, en innumerables ocasiones,  se puedan resolver problemas como cuando preguntan que como lo hace el viento cuando no sopla.

Su curiosidad, como la indagación misma del saber científico, crea geniales maneras limpias de su comunicación en las casas. Usan un  lenguaje súper económico, y a pesar de que es un vocabulario mas limitado que el de nosotros, sus padres, ciertamente le sacan mucho mas provecho a sus palabras.

Las cosas desagradables no las aceptan, ignorándolas casi siempre. Las desilusiones no los contaminan, sino que simplemente las envían al olvido. Nunca son desanimados por los fracasos, ya que siempre están intentándolo de nuevo. Son temerarios, no les temen a las ratas, ni al exceso de transito, ni siquiera a que un día serán viejos.

A su mirada todo es maravilloso, y como están tan cerca de nuestro mundo ubican cosas que los adultos dejan pasar sin darles importancia. Gracias a su fascinante sentido de lo mágico se aprenden, cada día, cosas sobre las plantas, los insectos, las rocas o las semillas, y todas esas cosas les inspiran pensamientos totalmente personales y únicos. Generalmente piden no cortar un botón de flor ya que flor madre llorara mucho. Los jardines, entonces se convierten en unas grandes y hermosas familias de flores, de árboles o de frutos, o de pajaritos y de bichos minúsculos.

Para ellos las cosas fabricadas o inanimadas, como las cosas de casa, o la casa misma, comienzan a ser una parte de la naturaleza y, al ser natural, lógicamente están con vida. Sus dibujos son muebles sonrientes, plantas que se desplazan o rocas que están tristes, y sus juguetes poseen alas y surcan los aires en misiones muy especiales.

La franqueza que poseen es desconcertante, y lo mejor de ellos es que nos enseñan a no guardar rencor. Aunque disputan y pelean siempre cuando juegan, olvidan las causas de la disputa y se reconcilian fácilmente. De esa forma, aprenderíamos, a que las disputas no se conviertan en largas y tristes enemistades. Pero gracias a que son tan jóvenes y son poseedores de tan poco pasado para masticar pensamientos negativos, son capaces de olvidar las situaciones desagradables.

Se dice que únicamente los niños y los grandes sabios disfrutan de las mas bellas cosas de la vida, de los pequeños regalos gratuitos, como las maravillosas formas que tienen las nubes, o los extraños sonidos de una conchita marina.

Claro que cuando comienzan a crecer su experiencia los empieza a moldear a sus necesidades y cualidades. Y de eso nos damos ya cuenta cuando entre sus amistades comienzan a aparecer los pequeños trucos con los cuales los más desprevenidos pierden sus canicas o sus caramelos.

Pero de todas maneras es una de las etapas mas maravillosas de la vida, y aquí estamos nosotros para ser testigos de que una vez fuimos parte de ese mundo, tan sutil y curioso. Es necesario disfrutar, con el corazón abierto las maravillas de la niñez y redescubrirlas por segunda vez en la vida.

22
Liked it
Etiquetas: , , , , ,
votar


One Response to “La lógica genial de los niños”

  1. salvador elias mejia dice:

    el niño cuando nace es una tabula rasa, es el entorno lo que lo va ir determinando,es un error medir a los niños con un rasero de adulto,es obligacion del adulto comprender a los niños por una razon, el adulto fue niño y el niño no a pasado por la etapa del adulto.

Leave a Reply