¿Explican el condicionamiento clásico y el operante toda clase de aprendizaje? De ninguna manera.
Pongamos el caso de cómo aprendemos una destreza bastante sencilla, como conducir un automóvil. No nos trepamos y empezamos a emitir respuestas aleatorias hasta que alguna produce consecuencias favorables. Por el contrario, los que aprenden a conducir saben exactamente donde meter la llave y cómo arrancar el motor. ¿De qué manera se adquieren esas respuestas? A través de la observación. Los conductores novatos suelen tener años de experiencia viendo a otros conducir, y después ponen en práctica lo observado. El aprendizaje mediante observación explica muchos de los procesos adquisitivos del humano y otros animales.
El aprendizaje por observación ocurre cuando la respuesta de un organismo se ve influida por l hecho de ver a otros, denominados modelos. Es un proceso que ha sido investigado a fondo por Albert Bandura (1977, 1986). Para este psicólogo el aprendizaje por observación es un proceso que no está enteramente desligado del condicionamiento clásico y operante. Por el contrario, asegura que amplía mucho el alcance de ambos. A diferencia de los teóricos anteriores que pusieron de relieve la experiencia directa del organismo, Bandura demostró que ambos tipos de condicionamiento pueden realizarse en forma vicaria mediante aprendizaje observacional.
En lo esencial se trata de un condicionamiento directo al ver el condicionamiento de otros. Supongamos que mira a un amigo que adopta una actitud asertiva frente a un vendedor de automóviles. Se da cuenta de que se ve reforzada por una excelente compra. Y lo mismo podría suceder con la tendencia de usted a comportarse de modo asertivo con otros vendedores. Nótese que el reforzamiento lo recibe su amigo no usted. La buena compra reforzará la tendencia de su amigo a regatear de modo asertivo, mientras que su tendencia quizá se vea reforzada indirectamente.
Bandura identificó cuatro procesos fundamentales que se requieren en el aprendizaje por observación. Los dos primeros – atención y retención – subrayan la importancia de la cognición.
El aprendizaje observacional ha contribuido a explicar algunas conductas humanas de gran complejidad, aunque los animales también realizan este proceso. Un ejemplo sencillo de la conducta de robo es el pájaro carbonero, pequeño pájaro inglés famoso por las incursiones que realiza por las mañanas contra sus vecinos humanos. Aprendió a abrir los tapones de cartón de los frascos de leche entregados a la puerta de los hogares en Inglaterra. Una vez abierta la botella, quita la crema de la parte superior. Esta conducta tan ingeniosa ha sido trasmitida de una generación a otra mediante aprendizaje observacional.
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