Qué es un asesor político, cómo se desempeña en el cargo y cuáles funciones realiza.
Si es bien es cierto que la Asesoría Política en el campo de las elecciones y en el proceso de toma de decisiones políticas es una tarea recurrente y ardua para aquellos profesionales que la desempeñan y defienden, también es cierto, que en gran medida, esa instancia laboral que se vale de un conjunto de criterios, preceptos y apreciaciones objetivas y teóricas propias y no, relacionadas a las ciencias sociales, más, especialmente, al área de la Ciencia Política, posee poca popularidad por parte de la clase profesional más ideal para desempeñar este compromiso, es decir, los Politólogos, pues en ellos es posible encontrar la más idónea y peculiar preparación y especialización académica para asumir este tema. Y ese hecho, puede ser referido a un conjunto de causantes que, ciertamente, lucen interesantes, ya que si se analizan prudentemente se puede atisbar un conjunto de factores enraizados a las dinámicas sociales propias de nuestra región.
La Asesoría Política es un área que se remonta desde hace miles de años. En ese tiempo ha madurado considerablemente, pero aún hay grandes obstáculos por superar. En ese sentido, los esfuerzos de las diferentes escuelas europeas, asiáticas, suramericanas y norteamericanas son sus más grandes puntales actuales para su desarrollo. Sin embargo, los más grandes aportes se han reducido al planteamiento de nuevas herramientas de acción que sólo buscan determinar un certero proceder en la manipulación de las preferencias y lealtades políticas del electorado, y han dejando de lado a otras áreas de interés, como las investigaciones científicas escritas, lo que ha ocasionado ese vacío literario tan característico de este tema.
Ahora bien, qué es un Asesor Político, a este respecto Carlos Fernando Castañeda Castro considera que la idea puede ser relacionada como “una cuestión de confianza entre el político y su asesor“. Sin embargo, esa postura llena de predisposición psicológica es atacada cuando Eulogio López deja entrever algo más tangible al entender al asesor político como un comportamiento u oficio que “no consiste en proporcionar ideas, sino en suprimir las malas ideas que pasan por las mentes de los asesorados” y después agrega: “un asesor político no puede dejar de responder a una pregunta. Los asesores lo sabemos todo“. Joseph Napolitan, pragmático Asesor Político norteamericano de gran renombre, va más allá al conciliar específicos requisitos de un asesor: “… la gente que vale en este negocio no es aventurera o improvisada. Es, en general, gente brillante que sabe de política y que – tiene los ingredientes necesarios para ser asesor de campaña: habilidad en la toma de decisiones, voluntad para trabajar largas horas y viajar casi constantemente, conocimiento de los medios y capacidad de contar con los mejores en las variadas áreas de la comunicación política. Pocos de ellos han tenido o buscado puestos de elección popular o tienen deseos de tenerlos”. Más específicamente, los asesores suministran al candidato y a su equipo métodos y referencias de sondeo y meditación de la opinión pública que apuntan a corregir la distorsión originada por los medios de comunicación, para así augurarse una plausible visión de la realidad, que si ser completa (más bien parcial), por lo menos favorece una base para poder establecer decisiones acertadas en razón de sus objetivos particulares.