Ayuda para escribir mejor. Desde dónde escribir, cuál es el punta de vista adecuado para que mi texto resulte más atractivo…
Material basado en “Teoría y técnica del cuento” de Enrique Anderson Imbert.
[…] El narrador también es un personaje creado por el escritor. Aunque el escritor haya creado al narrador a su imagen y semejanza, dándole su propia figura y apellido, ya no es, en el cuento, un hom-bre real, sino un agente ficticio cuya función es fingir. Finge a otros personajes que, a su vez, son agen-tes: las acciones del cuento son funciones de esos personajes.
La construcción de un cuento se entiende mejor si comenzamos por situar al narrador. Puesto que el cuento relata una acción queremos saber desde qué “lugar” el narrador “vio” la acción; cuál era su “perspectiva”. En otras palabras, queremos comprender el narrador y su punto de vista.

Con el punto de vista del “yo” se resuelve el problema de qué es lo que el narrador ha de seleccionar para narrárnoslo: todo aquello que no haya entrado en la conciencia de ese “yo” tampoco debe entrar en su narración. El narrador cuenta como si hubiese sido protagonista o testigo de la acción del relato.
Narrar en primera persona tiene ventajas y desventajas; es un punto de vista totalmente subjetivo, no puede narrar algo que no está en su conciencia. Sólo puede exceder los límites de la propia observación elaborando suposiciones e inferencias, o recurriendo a las informaciones que consiga.
Está limitado a lo que sabe: no esperemos de él juicios objetivos sobre los demás personajes.
El protagonista cuenta en sus propias palabras lo que siente, piensa, hace; nos cuenta qué es lo que observa o a quién observa. Esta clase de narración puede ser objetiva, externa y dramática si el protago-nista se limita a contar sus acciones y observaciones. Puede, además, ser subjetiva, interna y analítica si el protagonista también deja traslucir sus pensamientos y sentimientos, fantasías y preferencias.
Cuando habla consigo mismo oímos su monólogo interior.