Perro guardián, ¿casa segura?
Puede que los departamentos de policía y los dueños o las personas a cargo de negocios, compañías de construcción, empresas de transporte y otros establecimientos comerciales decidan que los perros guardianes entrenados profesionalmente les convienen. Pero, ¿le conviene a usted esa clase de perro?
Uno pudiera preguntarse: ¿Tendría yo una pistola cargada? ¿La tendría en la casa donde los niños pudieran jugar con ella? Si no, ¡un perro de guardia entrenado no le conviene! El riesgo, sin mencionar el alto precio de esa clase de perro, sencillamente no vale la pena, salvo tal vez bajo las más extremas circunstancias.
Sin embargo, debido al vertiginoso aumento del crimen, uno quizás decida tener un perro guardián, o un llamado “perro imagen.” Pero antes de hacerlo calcule el costo. El dueño de un pastor alemán de 34 kilos en la ciudad de Nueva York recientemente calculó la cuenta semanal de su alimentación en $3,40. ¡Eso es más de 175 dólares al año! Luego está el costo de los collares, cadenas, licencia y quizás los honorarios del veterinario. Y recuerde, un perro que se tiene en un apartamento necesita que lo paseen afuera por lo menos una o dos veces al día.
Los perros pueden ser animales domésticos y compañeros maravillosos. ¡Qué triste que las condiciones mundiales sean tan malas que los entrenen para atacar a la gente!