content top

Vamos a tomar un café

Cómo se debe preparar un café y maneras de tomárselo.

Las prisas que llevamos (tan actuales ellas) hacen que muchas veces nos olvidemos de pequeños placeres como dedicarle diez minutos a tomarnos un buen café para ayudar a hacer la digestión y a reposar al acabar de comer. Además de repercutir en el hábito de la sobremesa y la conversación pausada entre los comensales.

Llevo ya un par de días dándole vueltas al tema y al final me he decidido. Resulta que me dio por comentar cómo se prepara un café. Al comentarlo con distintas amistades, todos me miraban con una cara como diciendo: “¿Qué tontería es ésa?””.

Pues bien, teniendo en cuenta que a los muy cafeteros no nos gusta que nos vengan con historias y que cada maestrillo tiene su librillo, voy a lanzarme. No quisiera que esta decisión mía se interpretase como una presunción de tener la verdad absoluta en la preparación de brebajes, sino que debe tomarse como una opinión más.

El agua

El agua no debería ser del grifo en la mayoría de nuestras ciudades, mejor de botella. Por el tema de la cal, no por no poseer la potabilidad adecuada. Debe llegar al hervor, evidentemente. La gracia esa que hacen algunos de calentar el agua en el microondas por usar café soluble, se queda en eso, una gracia. Ahorran tiempo, sí, pero el café no entiende de tiempos.

El café se prepara hirviendo para extraer todas y cada una de las cualidades de este, nuestro preciado producto.

El recipiente

No da lo mismo servirlo en taza o en vaso. Personalmente, prefiero el vaso, pero grande, de los de agua (contra gustos no hay nada escrito). Y es que me los tomo como el agua, je, je.

En taza parece que recibas mejor los aromas y hasta sabe diferente, más café. En el vaso hay más cantidad, acostumbra, y hasta parece que te estés tomando una “litrona” de café si lo haces como un servidor.

¿Azúcar o sacarina?

Voy a ser práctico: si no tienes problemas de salud, no hay como un par de cucharaditas de azúcar con él, aunque conozco varios que se lo toman a palo seco, sin nada. El azúcar moreno le da unos matices deliciosos si tienes tiempo de saborearlo y apreciarlo. Lo prefiero en polvo, aún teniendo terrones. Del líquido mejor ni hablamos.

Servicio

Se debe servir caliente, tanto como sea posible (sin exagerar, que se pueda coger la taza), después el consumidor que decida si lo toma frío o no. No hay nada peor que un café frío. El café caliente, ponle hielo si te apetece. Después de servirlo.

Se remueve

La cucharilla es el elemento indispensable para este menester.

A modo de despedida

Que cada cual lo tome como le guste. Daos cuenta que hay gente que no toma café, pero es un placer que se pierden. A veces ocurre que está más bueno si te lo sirve el camarero del bar, pero la experiencia me ha enseñado que es un ritual que requiere su tiempo y que las prisas no son buenas para con el café. La buena compañía y, si eres fumador, un buen cigarro, hacen de esta bebida un placer sublime.

Un saludo, Josep.

3
Liked it
Etiquetas: , , , , ,
votar


One Response to “Vamos a tomar un café”

  1. holaaaa! dice:

    me encanta tu comentario del cafe, no pense que halguien en este mundo a parte de mi se hubierda preguntado lo mismo, nos vemos cuidate

Leave a Reply