No necesariamente hay que cocinar carne, los vegetarianos también pueden disfrutar de un buen asado. Usted puede asar choclos (maíz joven), papas, cebollas, batatas, calabazas y todo lo que su imaginación le permita.
En un artículo anterior, que les recomiendo leer para no entrar tan fríos al asado con leña (es una broma elegante), sobre cómo cocinar un asado a las brasas, describía el proceso de hacerlo con carbón vegetal, pero debo aceptar que este sistema es antiecológico, debido a que hacemos un uso impropio de energía derrochándola en exceso.
Esto se debe a la necesidad de quemar todo el carbón, para eliminar el exceso de dióxido y monóxido de carbono, antes de comenzar a cocinar el alimento para que estos gases no penetren en la comida y pueda resultar algo indigesto.
El asado con leña es mi favorito debido al control que tenemos sobre la energía utilizada y al sabor especial que le otorga a la carne.
Debemos dividir la leña en dos grupos, la que corresponde a madera blanda y a la dura.
La blanda, es aquella en cual puede clavar la uña en la madera sin esfuerzo, en estas variedades encontramos el álamo, sauce, aliso, etc. y la dura aquella en la cual ya no puede clavar la uña sin que le duela, como quebracho, algarrobo, chañar, etc.
La leña blanda sirve para dar inicio al fuego, con solo dos hojas de periódico arrugadas en forma de pelota y unos trozos de madera blanda en astillas, puede empezar con éxito.
A posteriori puede empezar a introducir astillas o pequeños trozos de madera dura, debido a que estos son más resistentes a entrar en combustión con poca energía de arranque.
Cuando ya tiene un buen fuego, puede comenzar a agregar trozos más grandes de madera dura, según la cantidad de alimento a cocinar.
Aquí se encuentra el quid de la cuestión, no es necesario quemar la madera hasta convertirla en brasas, puede cocinar la comida con un fuego de unos 10 cms. de altura, sin peligro de saturación de gases de carbono hacia el alimento.
En la medida que vaya necesitándolo puede ir agregando pequeños trozos de madera para mantener el fuego y cocinar sin peligro de contaminar el alimento.
Esto se debe a que la madera no tiene tanta concentración de carbono como el carbón vegetal, que es madera casi quemada en un ambiente reductor o sea con poco oxígeno, para que se concentre su carga energética en carbono.
Otro aspecto interesante, es el gusto dado a la carne según los distintos tipos de madera utilizados, sobre todo las resinosas como los pinos, alerces, cipreses, etc., que le otorgan al alimento un sabor ahumado único.
Solos se trata de probar hasta alcanzar los sabores que más le agraden, ya sabe cocinar es un arte.
ajajja, lo de \”broma elegante\”, está genial
Y la receta, pues para que te digo.Terminé de leer con el colmillo largo,de sólo imaginar un asado así, Sir Guillermo.
Bien bueno el artículo boyescautyence oO
Omitiste decir (claro que sin intención) “asado a la leña o a la uruguaya”.