Dicen que desayunamos mal, que deberíamos cargarnos de más energía en esta comida tan importante del día.
Yo jamás he podido tomar ni más ni menos que un café con leche para desayunar. Y digo ni más ni menos porque sin mi café con leche no soy persona, la tensión sigue allí tumbada en la cama y me arrastro por la casa como si colgaran losas de plomo de mis pies.
Sin embargo tampoco soy capaz de tomar nada más. Pero aclaremos: yo desayuno a las 7:00 de la mañana, mi cuerpo necesita arrancar motores y la cafeína los pone en marcha, pero aún no tienen fuerza para que ataquen mi estómago las tropas de comida que exija a todas mis células ponerse a trabajar como locas para procesar la invasión. Y si añadimos que tengo menos de un cuarto de hora para mi en esas horas, porque a la vez que me levanto tengo que levantar a 2 niños, preparar sus desayunos (por supuesto igual que yo un vaso de leche con colacao, nada más… por ahora, porque parece que su organismo a esas horas es como el mío), conseguir que se laven, se vistan, repasen las lecciones si es el caso, se peinen, se cepillen los dientes, no olviden nada para el cole, y entre una cosa y otra hay que alimentar también al perro y sacarlo a hacer sus cosas, paseito mañanero obligado porque el pobre ha aguantado toda la noche como un campeón y no vuelvo hasta la tarde, así que es imperdonable. Por supuesto yo también tengo que arreglarme, lavarme, vestirme, peinarme, maquillarme. Y que no se me olvide la lista de tareas del día antes, después y durante el trabajo. Vamos, que si en esa hora mañanera me obligas a sentarme relajadamente a tomar un desayuno como es debido: zumo de naranja recién exprimidas, tostadas con mantequilla y mermelada y una lonchita de jamón, una pieza de fruta…….. y como no tengo “servicio doméstico” añade prepararlo y retirarlo. Vamos, que mejor me quedo en casa porque para cuando acabo ya tengo que empezar a preparar la comida.
Así que me expliquen a mi lo del desayuno fuerte. Claro que el otro día fui a visitar a mi amiga que trabaja de funcionaria y entonces entendí el sentido. Eran las 10:30 de la mañana. Para entonces, yo ya había hecho tantas cosas que no puedo ni recordarlas, y reconozco, estaba cansada como siempre a esas horas y el café de las 7:00 había hecho sus funciones totalmente. Así que llegué a su oficina por un tema de trabajo y me dijo que llegaba muy oportuna porque era la hora del DESAYUNO. ¿A las 10:30? le pregunté asombrada, mira que yo voy con mucha prisa. Pero ella insistió, y por un día me dejé arrastrar, reconozco que la posibilidad de tomar otro café me atrajo. Así que nos sentamos muy cómodamente en una agradable cafetería, que por cierto estaba hasta los topes, así que aparte de esperar un poco a que tuviéramos mesa libre mientras “ligábamos” con unos atractivos señores, por fin nos sentamos y comenzó ese gran desayuno que yo nunca tengo oportunidad de tomar (salvo en esos hoteles de vacaciones cuando llego antes de que me cierren el comedor, porque en vacaciones no me levanto a las 7:00, je, je!!!). Señores, señoras, ¡qué gustazo! ahora entiendo lo del desayuno.
Pero aún me queda otra duda, y es que como acabamos casi una hora después se me atragantó durante las carreras que di el resto de la mañana para recuperar el tiempo, así que al final no me sentó tan bien. Y además, como comer me amodorra, estaba lenta y torpe. No sé, tengo que volver a la oficina de Hacienda donde trabaja mi amiga para que me explique cómo le cunde a ella la mañana, antes y después del desayuno. Menos mal que como sale a las 2 puede dormir la siesta para recuperarse!
Estimada Eva Maria
en esta ocasión Eva Maria ocasión tengo que discrepar en cierto modo contigo.
Hay que tener un desayuno completo y equilibrado y es el mejor momento del dia para incorporar los nutrientes que tu organismo necesita despues del ayuno de la noche.
Un cafe con leche me parece un poco escaso se que hay personas que les cuesta mucho tomar nada más levantarse.
Permiteme un pequeño consejo para ir despertando a tu organismo toma un vaso de agua y si quieres puedes tomar el cafe pero despues debes completar tu nutricón para tener energia.
Los beneficios de un buen desayuno son muchos y todos buenos