Un nuevo corazón creado por científicos franceses que funciona igual que el que la naturaleza nos regaló.
El próximo sábado, los enamorados, los amigos, los despechados, los frustrados y…los hipócritas, piensan celebrar El Día de San Valentín. Por tal motivo se están preguntando qué regalar a ese ser que aman o fingen amar. Para quienes tiene su corazón lleno de sinceridad no es difícil que sean herido por un amor imposible o por una traición. Pero para quienes no saben amar o nunca se han enamorado ni tampoco conocen la sinceridad o la amistad, este día no tiene gran trascendencia. Pero para los enamorados y los amigos fieles, sí.
La buena noticia para ambos es que ya no hay que preocuparse más por los problemas del amor ni de la sinceridad. Ya los sufrimientos y las excusas no volverán a ser parte del esclavizante amor o de la demandante amistad. Todo estos encuentros de sentimientos que el amor y la amistad provocan han sido resueltos por un equipo de científicos franceses. Aunque no quiera creerlo, para poner todo al mismo nivel, conscientes ellos de que todo ha sido mecanizado, que hasta lo que hoy comemos es artificial, alterado, decidieron crear un corazón artificial.
Así es. Cuesta $200.0000 dólares. Utiliza una “bioprótesis” de cartílagos de cerdos y sensores electrónicos para regular el ritmo cardiaco y el flujo sanguíneo con la misma precisión que lo hace el que usted traía. Pero lo bueno de este corazón es que elimina las dudas. Para que me entienda mejor: Si en el día de San Valentín su esposa, novia o esposo le pregunta si usted aún la ama, o lo ama, generalmente su mente no tiene una rápida y sincera respuesta. Con este corazón esto nunca sucedería.
Con este milagroso y mecánico corazón usted no tendrá que fingir y mucho menos pensar para dejarla convencida y satisfecha. Si usted posee este artificial corazoncito y el 14 de febrero le hacen esa molestosa pregunta, siempre, y de una manera convincente, y sin vacilaciones, dirá, ¡Claro mi amor que te sigo amando como el primer día! ¡Tú siempre serás la luz de mis ojos!
Otra ventaja que le brinda este moderno corazón, y que hace que su precio parezca un regalo, es que le elimina 99 excusas de su atribulada mente y sólo le deja una con valor universal. Ya sé que lo confundí, pero se lo explico: Lo que pasa es que este eléctrico corazón funciona con una batería que va cosida debajo de su piel y dura entre cinco y doce (5-12) horas antes de que tenga que recargarla de nuevo.
Entonces, como nadie sabe en el momento que la carga se le termina, y con ese gran margen que ofrece, en vez de usted romperse su ya agotada cabeza imaginando si le creerán la mentira que piensa decir, este corazón le ha resuelto ese desesperante dilema. Con él funcionando dentro de su organismo no tendrá que inventar nuevas excusas ni explicaciones. La misma excusas le va a servir para todas las situaciones. Cuando le reclamen o lo acusen de mentir, siempre, siempre responda: ¡Lo que sucedió fue que en ese momento se había agotado la batería de mi corazón! Y al instante puede cambiar de tema o irse a dormir sin ninguna mortificación. Ahora compare el costo de este moderno y sincero corazón con todas las preocupaciones que va a borrar de su atormentada vida, y concluirá que sí vale la pena esta inversión. ¡Feliz día de San Valentín!
Curioso, habra que esperar resultados de los clientes..
Muy bueno.
Ese sí que es un regalo para usarse siempre…Muy bien.