¿Qué se tiene en la mente antes de no tener nada? ¿Qué se piensa cuando se está en un callejón sin salida? Siempre encontraremos el camino hacia la luz, la iluminación, la sabiduría. Todo pasa por algo y ese algo trae esperanzas.
Otras personas -y en especial los jóvenes- toman esta fatal decisión por culpa de algún amor no correspondido o un rompimiento sentimental, que por supuesto cuando les pasa el amor se dan cuenta de la tontería que habían cometido. Y por si eso fuera poco la mayoría de los sobrevivientes a los suicidios que no logran encontrar ayuda psicológica vuelven a intentarlo más de una vez, e incluso unos ya no lo hacen por escapar de algo sino por el puro placer de sentir la muerte junto a ellos.
La parte a analizar es: ¿por qué es que siguen vivos? Tal vez aún no encuentran la verdadera razón de vivir, y es justamente por esta razón que muchos pierden la razón… ¿Confuso? No lo creo…
Muchas personas hacen cosas que ni siquiera disfrutan, muchas personas nunca han encontrado la verdadera razón por la que el ser supremo (Dios) los trajo al mundo; se sienten poca cosa, se siente inservibles o algo así, pues nunca se dieron tiempo para arriesgarse y hacer lo que ellos verdaderamente querían hacer y disfrutaban. Así canalizan su ansiedad, su angustia, su deseo por sentirse bien en las manos de la muerte o de algún vicio, que indirectamente también es un suicidio.
Otro punto importante a tener en cuenta es que más del 80% de los suicidas se arrepiente de su cometido segundos antes de morir. Cuentan cientos de casos de personas que pidieron ayuda desesperadamente luego de haber consumido algún veneno o raticida, e incluso al cortarse alguna parte de su cuerpo o tirarse de algún edificio. Y aún nos preguntamos, ¿qué diablos pasa con las personas? Mientras cientos de niños, bebés, acianos o jóvenes suplican por un segundo más de vida, otros doscientos más que lo tienen todo (físicamente hablando) deciden acabar con su existencia pues creen que la única forma de escapar es esa…
Mientras que algún padre llora desconsolado tratando de combatir alguna enfermedad grave que le impide seguir luchado por mantener a sus hijos, otros padres que no tienen ninguna clase de problemas físicos deciden matarse ellos y sus niños para no luchar más. ¿Qué podemos pensar de esto? Y es que ¡es verdad! ¡Somos la única especie en el mundo que atenta contra su propio cuerpo!
¿Con qué derecho lo hacen? ¿Quién les dio derecho sobre sus vidas si de ellas dependen otros? Aún nadie podrá responder la verdadera razón, aunque hay una palabra que la puede reflejar: “cobardía”, el miedo de enfrentar a lo desconocido…
La razón por la que no encuentran la razón y por la que pierden la razón está en ti. Y tú ahora, ¿por qué no empiezas a buscar la razón de vivir?, ¿por qué no empiezas a preguntarte qué es lo que te gusta, qué es lo que disfrutas? Y si en ese momento de depresión no encuentras ninguna respuesta, sólo tómate un poco de tiempo. Se dice que en la depresión o tristeza el cerebro limita su modo de razonar y no te hace ver respuestas que pueden estar muy cerca de ti…
Encuentra tu razón de vivir y no desperdicies las oportunidades que te da la vida.