El cuerpo encierra muchos enigmas y secretos.

La energía vital anima tanto el cuerpo como la mente. Utilice la palabra energía a lo largo del día, sintiendo al mismo tiempo que la fuerza vital rejuvenece todas las células, los tejidos y los órganos de su cuerpo. Piense en “energía” cada vez que:
La fuerza esencial de transformación es el fuego primordial de la vida. Utilice la palabra transformación a lo largo del día para estimular el proceso de transformación mediante el cual la energía se convierte constantemente de una forma en otra. Piense en “transformación” cada vez que:
Cuando la inteligencia abunda y circula libremente en su cuerpo, todos sus sistemas fisiológicos -cardiovascular, digestivo, neurológico, hormonal e inmunológico- funcionan en su nivel óptimo. Utilice la palabra inteligencia a lo largo del día para nutrir cada célula de su cuerpo. Piense en “inteligencia” cada vez que:
Además de repetir mentalmente estas palabras para revitalizar la energía, la
transformación y la inteligencia mientras respira, come y bebe, utilícelas al hacer ejercicio. Siempre que realice una actividad rítmica como caminar, trotar, nadar, montar en bicicleta y caminar sobre la banda sin fin, repita mentalmente “energía, transformación, inteligencia… energía, transformación, inteligencia…”, o “prana, tejas, ojas… prana, tejas, ojas…” concentrando toda su atención en su cuerpo. Al cabo de un tiempo, comenzará a experimentar su cuerpo de manera diferente porque sus percepciones habrán cambiado.
Todos los días, en todas las formas, aumento
mi capacidad mental y física.
Mi biostato está graduado en una edad sana de _____ años.
Me veo y me siento de una edad sana de _____ años.
Revierto mi edad biológica:
Modificando la percepción que tengo de mi cuerpo,
su envejecimiento y el tiempo.