Las lágrimas surcaban mi rostro, y al cerrar mis ojos escucho voces que me dicen: “lo siento, no podemos evitarlo”.

¡Lo había hecho otra vez! Había mentido. ¿Por qué no me detuve? ¿Por qué actué de esa manera tan altanera y superficial, dando a entender a todos que soy una persona diferente? Soy yo la que debería reinar en mi cuerpo y no sentirme atrapada en él.
Escribo de prisa para que no se extinga mi esencia y mis escritos queden grabados; tal vez si por accidente los vuelvo a leer, consiga tener el valor para derrotar a aquellos que me tienen prisionera. La respuesta a mis preguntas llegaron un día. Estaba sentada en mi cama, pidiendo a Dios ser diferente, ya que por culpa de mis acciones no confiaba en mis promesas, pues siempre encontraba el modo de no cumplirlas.
Cerré mis ojos y respiré profundamente; cargada de ira invoqué a las fuerzas que me tenían cautiva, sentí que una brisa fría pasaba a través de mí y al abrir los ojos me quedé muda del asombro. Había doce personas idénticas a mí. Eran mis otras yo, lo supe al instante, pero temí estar enloqueciendo. Una de ellas se acercó y me dijo: “¿Nos has hecho venir para no decir nada? Habla que tengo prisa”.
Calmándome un poco para salir de mi shock, le pregunté si eran ellas quienes me tenían cautivas. Una yo con un aspecto algo estricto salió de entre las demás y me dijo: “Tienes un espíritu muy débil. Alguien tiene que hacer algo. Por ejemplo, sin mí no sobrevivirías, pues yo te digo cuándo estás haciendo las cosas potencialmente mal, que por cierto resulta ser muy frecuente”.
Toda la escena era inverosímil, pero traté de organizarme. A fin de cuentas todas esas eran yo, y si salían de mí quería decir que podía manejarlas. ¡Claro! Debí haberlo imaginado. Lo único que me preocupaba era no saber qué recursos utilizar contra ellas, ya que al parecer todas estaban en mi contra. Decidí conocer al enemigo, así que les pedí que se presentaran.
Precioso, me ha encantado. Todos tenemos un montón de nosotros mismos en nuestro interior. Como un montón de capas, que vamos poniendo o quitando dependiendo de nuestro estado de ánimo. El caso es que nuestro corazón y nuestra cabeza los controlen, para que Una Depresión, O Una Tristeza no se apodere de los demás, sino que puedan vivir en equilibrio. Un saludo!!
waoooooooooooo! definitivamente digno de reconocimiento
me gusto porque plasmas la verdad en forma sensilla y hermosa y encuentras en ella su misma esencia,muy bonito.
I actually wanted to construct a brief comment so as to say thanks to you for these precious points you are sharing on this website. My rather long internet search has at the end of the day been rewarded with useful know-how to write about with my close friends. I ‘d say that we readers actually are really blessed to exist in a good place with very many brilliant professionals with very beneficial plans. I feel extremely lucky to have discovered your webpages and look forward to some more amazing moments reading here. Thanks a lot once more for a lot of things.