“La función propia del hombre no es existir sino vivir”. Jack London.
Este articulo esta basado en el libro “El entusiasmo hace la diferencia”.
Sin lugar a dudas, una de las mas grandes necesidades de nuestra era es conseguir un arma para combatir la falta de entusiasmo.
El mundo esta lleno de personas que se aprecian de ser indiferentes. Nunca ha habido en la historia las grandes oportunidades que tenemos hoy de aprender y surgir, siendo beneficiados por la riqueza y la cultura fabricadas por decenios de trabajo y esfuerzo, y a ellos no les importa.
A lo mejor esta apatía no sea otra cosa que temor, una salvaguardia que colocan en contra de la vida. Pero el vivir con total plenitud pide un compromiso a toda prueba, y esa prueba puede traer dificultades lo mismo que éxitos.
El entusiasmo sube la calidad de vida por sobre las cosas comunes, le da sentido. Pero el que lleva una vida imperturbable puede llegar a ser insensible.
No se propone una actitud de ciego optimismo, de candidez e inocencia ante las dificultades de la vida. Los entusiasmos lógicos de nuestra juventud tienen como consecuencia inevitables debacles después de pasados los años. Y evidentemente existen cosas que no salen bien, y es necesario hacerle frente a las malas noticias. Desilusiones, esperanzas no alcanzadas, el desgaste normal de nuestra energía, todo empuja a apagar ese interés y una reacción optimista de vida.
Pero esa carencia de las fuerzas vitales no tienen porque ocurrir. Verdaderamente, la perdida de fuerza vital solo le ocurre a quien acepta que eso pase. Y ha habido personas que conservaron su entusiasmo hasta el final de sus días de vida, y en ese instante la dejaron, al parecer, con sus banderas sobre las torres, con todo el amor a la vida brillando siempre en sus ojos.
¿Pero cual es el secreto, y que técnicas se pueden usar para mantener vivo concientemente este entusiasmo por vivir?
Aportemos algo… de esa forma la vida es mucho mas atractiva.
Es verdad, cada vez que nos proponemos algo, debemos actuar de forma como si ya lo tuvieramos porque eso llama lo que queremos y nos prepara para el reto al que estamos llamando, hay que tener los ojos bien abiertos, pero sobre todo la habilidad y la sabidurìa para discernir lo que nos dejara de bueno y lo que nos enseñara con los cambios que estamos por vivir.
Es cierto todo eso del entusiasmo sobre todo cuando te vizualizas como quieres ser, obteniendo como resultado algo que tu esperabas, llegando a un grado de satisfaccion personal
Es verdad, pero es como un arma de doble filo… asi como te puede elevar, si te va mal te puede dejar caer de muy alto… y duele, asique a atreverse pero a tener en cuenta que ante una caida se ha de tener más y más presente estos principios y mucha fuerza de voluntad.