A todas esas personas poco agraciadas y que saben quienes son en realidad: Talentosas, honestas, humanas y que están muy por encima de cualquier vilipendio o mofa.
¿Qué tienen en común la niña china Yang Peiyi, el británico Paul Potts, el venezolano Juan Ernesto López (Pepeto), la británica Susan Boyle y quien esto suscribe? Sí, todos somos feos, estéticamente hablando.
Desde que nacieron las novelas románticas, basadas a su vez en los libros de caballería, el teatro inglés, las obras y visión del hombre y la mujer perfecta reflejadas en “Las Mil Noches y Una”, título original de esa publicación, todo el que sea estéticamente feo, le toca el paredón y fusilamiento.
Si vamos más hacia atrás, los Espartanos a quienes veían estéticamente inadecuados eran, o lanzados por un precipicio a los pocos días de nacer ó los más castigados obreros(as). Si vamos a estos tiempos, esta práctica sí ha cambiado…ya que las mismas personas se han esclavizado y estigmatizado a ello, en especial quienes se resignan y no se quieren un poco, aquello que todos sintetizan en una palabra compuesta: “autoestima”.
Y es que el feito, es el peón, bedel, el que no hace sino cargar 2 bolsas con termo de café y gusta de agachar la cabeza ante quien se puede poner una medio pintica, la chica feita, es la que barre, la cachifa (sirvienta) en líneas generales. Es una posición que asumen por que sí, limitando con ello su aprendizaje, a veces desde la primaria y otras de la secundaria.
Quienes tiene creencia en sí mismo, quienes no les importa el que dirán y sacan el mejor partido, asiste a las universidades y le pone empeño a estar donde estéticamente habrá siempre quien se los quiera sacudir. Esa lucha es titánica y casi siempre quien pierde es la dignidad humana.
Para muestra observen los videos en You Tube sobre Paul Potts y Susan Boyle, 2 talentos que por años se reprimieron de salir a la palestra en una sociedad que sólo ve el físico. Cuando lo hicieron, a sabiendas de lo que iba a suceder (no es predisposición o negativismo, es una lógica intuitiva que poseemos) le dieron con su talento a cada persona que estéticamente asocia talento con físico, donde más les duele: en el ego.