Tal vez una buena manera de trazarnos metas a nosotros mismos sea realizar nuestros propios preceptos para enfrentar y comenzar bien el año entrante. Porque de la actitud depende cómo se enfrenta la vida.

El 2008 ya casi esta añejo y puede que para algunos haya sido un buen año, mientras que para otros talvez no tanto. Depende de la mirada que demos en retrospectiva; aunque el pasado simplemente ya fue. Y no nos queda de otra que concentrarse en lo que viene a futuro, sin dejar el presente en primer plano, por supuesto.

Y siguiendo en el aquí, creo que sí se podría visualizar lo que viene para el 2009 de una manera positiva; sobretodo para quienes no tuvieron un muy buen año.
La actitud una vez más, desempeñará un rol importantísimo, así como la tan nombrada en varios escritos, perseverancia; y la muy bien ponderada por los siglos de los siglos (amén), la fe que pongamos en el pensamiento de la acción que vayamos a desear realizar en el nuevo año que raudo se aproxima.
Así que, aquí dejo algunos consejillos para aquellos que, como quien escribe, realmente quieren cambiar su destino en base al positivismo, y también superarse a sí mismos:

1. Intentar juzgar siempre nuestro éxito según hemos soñado y sacrificado para conseguirlo. Fijarse bien las metas y “propósitos”, para que cuando lleguemos a ellos, realmente obtengamos lo que anhelábamos.

2. Prometernos a nosotros mismos que evolucionaremos y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para mejorar la vida, ser feliz, más solidario (con quien lo pida; jamás meterse porque sí), ser más humanos y más eficientes en todo sentido.

3. Tener cierta flexibilidad a la hora de cuando discutimos con alguna persona, pues si cometemos errores, deberíamos hacer algo inmediatamente para corregirlo. Intentar hablar y grabar en arena las malas acciones de los demás, para que el mar se las lleve pronto, y en piedra las buenas, para que queden esculpidas para siempre. Además que quien reconoce, no es menos, sino que es más. Porque está construyendo.

4. Intentar no discutir, y si de todos modos caemos en la tentación, limitarse a sólo la situación actual. Y recordar que a veces quedarse callado es la mejor y más sana respuesta.

5. Buscar momentos para relajarse. Es beneficioso aquel estado; pues a nivel de la salud, disminuye la presión arterial y ritmo cardíaco, baja la tensión muscular, otorga una mayor oxigenación periférica, baja los niveles del colesterol; entre varios aspectos más que proporciona el estado citado.

6. Los días son más entretenidos con una actitud positiva. Recordar que la muerte acecha cual cazador, pues nadie sabe cuándo ni cómo pararemos los pies. Usar a la tan temida muerte como consejera de vivir el momento.

7. Uno es quien elige el camino y cómo reaccionar ante cada situación; uno elige también cómo afectará la gente en nuestro estado de ánimo, es uno quien elige despertar de buen humor y mantenerlo durante el día; y por último, es uno mismo quien elige hacia dónde apuntará la brújula en cada amanecer. Nosotros manejamos nuestro timón.

8. Éste punto es corto de escribir, pero largo de aplicar. Tener paciencia en todo. (Ponerse en el lugar del otro, es un buen dato para obtenerla.)

9. Lector, tú eres tu propio inventor, y quien escribe, justamente ha inventado una frase para éste punto:”Leer es para quien cambia lo descrito con su propia experiencia”. Estás en libertad por el libre albedrío, de crear tus propios preceptos de vida.
Y para finalizar, sólo me queda hacer referencia a unas frases que creo son fundamentales y fenomenales:
”Si se quiere, se puede”, o “Impossible is Nothing”… también dice Nike.
