Todas las personas tenemos un gran potencial. Debemos darnos la oportunidad de poder volar.
-¡Puedo volar! ¡Lo creo!”.
Así como esa pequeña gaviota, cada una de las personas que habita sobre la fas de este planeta tenemos un gran potencial, el cual es único en cada uno de nosotros.
A pesar de todo el ruido que pueda existir a nuestro alrededor y los comentarios y opiniones que los demás hacen, solo en nosotros está la oportunidad de sacarlo a flote.
En lo personal fue una fábula que me encantó porque, por lo regular me dejo llevar por los comentarios de los demás, y se me olvida ese potencial que tengo, y a pesar de los ánimos que Lucy mi esposa me da, me da miedo emprender nuevas cosas. La amo por el apoyo que me da.
Pero creo que solo es cuestión de decidirse y lanzarse por el acantilado y recordar: ¡Puedo volar! ¡Puedo volar!