En verdad que mi boda fue un día especial que quedará grabado en mi corazón.
Para muchas mujeres nuestra ilusión es casarnos con nuestro prìncipe azul, lo más díficil aparte de encontrarlo es que lo ames con tanta intensidad para casarte con él. Saben yo nunca había tenido novio, tenía 27 años y claro que yo ya había perdido la esperanza de tener novio, y claro mucho menos casarme. Y lo conocí y me llamo la atención nos hicimos amigos y de allí empezo una linda amistad que en poco tiempo se convirtio en noviazgo.
Fue un noviazgo tan bonito y hubo de todo, alegrías, tristezas, llanto, emoción, risas, enojos etc. pero en verdad que todo esto nos sirvió mucho y fue un aprendizaje mutuo. Aprendimos juntos a amarnos tal como somos. Los preparativos de la boda mientras más se acercaba la fecha me ponían nerviosa y estresada. Pero se llegó el día estaba yo tan contenta de unirme a mi principe tanto en cuerpo, mente y alma y no creía lo que estaba pasando. Fue una misa hermosa donde nos juramos amor eterno, y la fiesta fue inolvidable, bailamos mucho y la disfrutamos, Además nos acompañaron nuestros familiares y amigos, nunca había dado tantos abrazos en 1 solo día ni bailado tanto. Pero fue verdaderamente un día especial. Ahora ya no estoy con mi príncipe ahora estoy con mi Rey y yo soy su Reyna. Estoy tan feliz y espero que tú también encuentres a tu principe.