El enamoramiento es algo que está sobreestimado. Se confunde con el amor y se cree que es la base de una relación de pareja y ese malentendido conduce al fracaso de lo que podría ser una maravillosa historia de amor. Expliquémonos.
Y si creyéramos lo que nos dicen las historias de amores ideales en el cine, las canciones, etc. que nos dan esa visión del eterno enamoramiento como “lo que es el verdadero amor”, pensaremos que la relación no funciona porque ya no siento ese montón de sensaciones y necesito que mi vida tenga otros matices.
De hecho, en eso consiste el problema de esas personas que están enamoradas del amor (más correcto sería decir del enamoramiento). Me refiero a esas personas que van de una relación a otra, pensando que la persona con la que están en cada momento es su alma gemela y, desde que dejan de sentir todos esos efectos de las hormonas, piensan que se fue el amor y que se equivocaron o les tomaron el pelo. Seguro han conocido a alguien así. En muchos de estos casos sólo buscan sentirse eternamente en esa nube, lo cual les genera al final inestabilidad emocional por una falsa creencia y la búsqueda de un amor irreal.
A mi humilde opinión, y si me permiten la broma, el amor es lo que aparece si conseguimos sobrevivir al enamoramiento. Cuando se ha pasado esa primera etapa, conscientes de que eso es lo que es, una etapa, la relación empieza realmente cuando miramos al otro y vemos que no es perfecto, pero sí lo es para mí porque decidimos que podemos crecer juntos como personas y pareja. Buscamos objetivos comunes para crear nuestra vida conjunta y aunque no necesitemos vernos en todo momento, sino por el contrario nos satisface poder hacer otras cosas sin el otro, seguimos sintiendo que es nuestro mejor amigo, confidente y apoyo. Eso ya es amor.
Claro está que luego hay relaciones más equilibradas que otras, pero eso también es parte del crecimiento y del reajuste y otras sólo existieron para esa fase de euforia. Son sólo una aventura y un aprendizaje y hay que aceptar que se acaban y, aunque de entrada puede ser doloroso, cojamos nuestra ración de dolor, aprendamos lo que tengamos que aprender sabiendo que es lo mejor y que pronto se despejarán las nubes y veremos el cielo azul nuevamente.
Hay un dicho que leí hace unos pocos años pero que siempre he sentido como muy acertado. Dice “el amor (una relación) es como una rosa con una hermosa flor , pero esta cae cada cierto tiempo y sólo queda el tallo, no tan hermoso, pero éste es el que la sustenta y, si se cuida, pronto volverá a rebrotar con todo su esplendor”.
buen articulo, te felicito e invito a sumarte a la cadena de apoyo.
saludos
gracias,siento q m has kitado un peso de encima.todos nos confundimos a veces.
ahh dios mio he estado sufriendo por enamorarme como un loco y sentir esas sensaciones.. enrealidad amo a mi novia
la amo y es ala unica muchacha que he amado
yo pense que como ya no sentia eso no LA AMABA
dios mio gracias
pense que uno tenia que sentir esas mariposas siempre