El enamoramiento es algo que está sobreestimado. Se confunde con el amor y se cree que es la base de una relación de pareja y ese malentendido conduce al fracaso de lo que podría ser una maravillosa historia de amor. Expliquémonos.
Bueno, después de lo escrito en la primera parte de este artículo con el título “Del enamoramiento al amor: el falso mito del enamoramiento“, no quisiéramos que pensaran que somos un poco cínicos y, aunque casi dijimos que el enamoramiento es como una psicosis transitoria, en realidad nos parece una maravillosa experiencia en la vida y por la que es bueno pasar. El problema radica en cuando se piensa que una relación de pareja ideal es la que permanece siempre en ese estado, lo cual no sólo es erróneo sino insano.
Lo ideal es ser concientes de que es una fase que hay que vivir y disfrutar, sabiendo que es pasajera y que una verdadera relación se basa en otras cosas que se deben ir fraguando a medida que va desapareciendo el velo de la idealización que tenemos del otro y nos encontramos con la persona real con la que decidimos compartir nuestra vida. Con sus malos días, su cara y su humor de “hoy he tenido un día pésimo” o esa costumbre que nos parecía antes tan simpática y ahora nos irrita, etc.
Pero una relación sana se fragua desde la reciprocidad, el adaptarse a la persona real, aceptar sus más y sus menos por un lado y, por el otro, estar dispuestos a negociar las formas de vivir la relación. En un ejemplo simple, pero comprensible, si a ti te gusta más la playa y tu pareja prefiere el campo, hoy vamos a un sitio y mañana al otro (con sentido común: si la playa está a dos días de viaje y el campo a dos minutos, el baremo no será ese, claro). Si siempre cede alguien (“total, donde estemos juntos soy feliz”) llega un momento en que has acostumbrado a la otra persona a una cosa que luego, cuando tú has superado esa etapa y te das cuenta de que necesitas ir un día a la playa, porque como seres humanos necesitamos llenar nuestra vida con otras personas y cosas, será un problema si hemos decantado mucho la balanza en favor del otro, que ahora quizás no entenderá por qué, de repente, “ya no le quieres igual”.
buen articulo, te felicito e invito a sumarte a la cadena de apoyo.
saludos
gracias,siento q m has kitado un peso de encima.todos nos confundimos a veces.
ahh dios mio he estado sufriendo por enamorarme como un loco y sentir esas sensaciones.. enrealidad amo a mi novia
la amo y es ala unica muchacha que he amado
yo pense que como ya no sentia eso no LA AMABA
dios mio gracias
pense que uno tenia que sentir esas mariposas siempre