Sumérgete en la mente del celoso…

Dicen que los celos son inseguridad en uno mismo. Es cierto. Yo veo a casi cualquier otra chica y me parece mejor que yo en una u otra cosa. Los celosos nos sentimos inferiores (quizás sea porque en el fondo nos gustaría sentirnos superiores).
Por ejemplo: la rubia que trabaja con Pedro en el restaurante (ella es camarera y él cocinero) hace carteles, diseña logos, camisetas… Eso me mata. Es muy atractiva, simpática y además es creativa. A mis ojos tiene más cosas por las que ser amada que yo. Pienso que si le gusto yo en vez de ella no es normal. Es la distorsión de la realidad del celoso, del inseguro. No nos sentimos merecedores del amor que recibimos y desconfiamos de los motivos por los que se está a nuestro lado (¿miedo al cambio? ¿No quieren hacernos daño? ¿Compasión?).
Pedro al principio me pedía que fuese a verle al trabajo y me tomase un café con él. Yo he ido un par de veces pero evito ir por miedo a mí misma. Sé que cualquier cosa puede dañarme, desde una sonrisa inocente hasta un roce al pasar el uno al lado del otro. Podría dolerme hasta una conversación inocente o que algo que ella diga le haga gracia. Él piensa que no voy por resentimiento. No es verdad. No voy para auto-protegerme y para darle a él descanso y no emprender una batalla.
No pasa con todo el mundo. Otras mujeres no me ponen tan celosa. La otra chica que trabaja con él no me afecta tanto (no es tan atractiva, tiene dos niños pequeños…). Los celosos tenemos a nuestros “favoritos”.
Si alguien se siente identificado con esto, que se anime a dejar un comentario por aquí.