Historia de un viaje por Bolivia.
Agobiado de la situación en Santiago de Chile, en cuanto a estrés, contaminación, velocidad y presiones excesivas laborales, había decidido seriamente darle un cambio radical a mi vida y me enfrentaba a la decisión por dónde partir.
Mi experiencia se limitaba a algún grado de conocimiento industrial de algunas áreas técnicas donde me había desempeñado los últimos años, como técnico de nivel medio en el campo de la grafica y del caucho. Luego tenía algunos pequeños contactos en estas áreas.
Realizando algunas indagaciones en fuentes relacionadas con el comercio exterior, encontré que nuestro vecino país Bolivia, era importador de una cantidad importantes de productos que Chile produce, y entre estos productos se encontraban las plantas de caucho que se utilizan en el calzado, para suerte mía conocía todo el proceso de este producto y además poseía contactos de los cuales me podía proveer sin necesidad de financiar de inmediato algunos pedidos que podía generar. En otras palabras confiaban en mi y me otorgaban un crédito razonable por un tiempo razonable
Lo anterior era básico definirlo ya que al abandonar el trabajo como empleado tradicional de una empresa industrial en Santiago, solo recibiría el último sueldo y de ahí los ingresos para el próximo mes eran cero.
Con lo anterior relativamente claro, la suerte estaba echada, y me dirigí a mi jefatura con la renuncia en la mano de carácter irrevocable… No hubo mayor negociación y como premio a mi comportamiento la empresa me agregaría un mes mas de sueldo que no lo tenia considerado, ya que fui muy claro en las razones de mi renuncia y el fuerte deseo de cambiar de aires, así que los dioses empezaban a jugar a mi favor.
Con toda la ansiedad de empezar a jugársela por un sueño, y sin tener idea de lo que el futuro me iba a deparar saque mis primer pasaje hacia Arica en el norte de Chile, ya que los recursos escasos había que optimizarlos al máximo y lo anterior obligaba a viajar 30 horas por tierra hasta la ciudad de la eterna primavera como es conocida en Chile la ciudad de “Arica”.
El momento de la partida fue especialmente emocionante ya que no era un viaje mas, sino que una búsqueda de aventuras, sensaciones, cambios de rutina, riesgos, nuevas amistades y otras fuerzas misteriosas que empujaban a este viaje, que a veces se tornan incontrolables y ni siquiera uno sabe que es lo que lo ocasiona.
Vilma Cardle es como me llamo, mis afectos desde España. La verdad es que espero que se hallen con felicidad y plenitud. El tema que vosotros considerais es de mucha importancia y pienso que los consejos que nos regalan desinteresadamente a nosotros tienen un gran impacto en las personas que viajamos frecuentemente por el mundo y no sabemos mucho de las características de cada lugar o destino que queremos visitar. Recuerdo que la semana pasada si mal no recuerdo estuve consultado la posibilidad de realizar un viaje a La perla del atlántico y hallé notables divergencias entre costos y beneficios en los diversos hoteles. Creo que a nosotros los viajeros nos perjudica bastante ese monton de informacion que hace las decisiones cada vez mas complejas. Me gustaría saber que piensan ustedes al respecto. Un saludo sincero, Vilma Cardle.