Donde cada atardecer entran y salen aves y murciélagos en estricto orden.
Un agujero enorme. Eso es lo que me pareció al asomarme al balcón que cuelga sobre el abismo sin poder evitar un ligera sensación de vértigo. La sima de San Pedro está situada cerca del pueblo de Oliete, en Teruel. Es unos de esos tesoros escondido y poco conocidos incluso entre la gente de la misma región. Cuesta llegar allí y la visita suele hacerse en una excursión de un día en la que también puede visitarse el mismo Oliete y el embalse de Cueva Foradada en el río Martín.Es una zona desolada, de horizontes lejanos, en la cual la presencia humana es escasa y el turismo apenas ejerce presión. Los pueblos son pequeños, envejecidos y a menudo casi vacíos, sin alternativas laborales.
En los alrededores se ha creado un parque cultural en torno a los cañones del río Martín. Como principal atractivo producto de la presencia del hombre existen pinturas rupestres en varias cuevas y abrigos a lo largo del río y un poblado ibérico en las inmediaciones de Oliete. Los fósiles marinos son frecuentes en el entorno del embalse de Cueva Foradada, habiendo alguna ladera totalmente cubierta de ostras de piedra. Están tan bien conservadas que al separar las valvas se puede apreciar la forma del animal en el interior. En esas soledades los animales campan por su cuenta y así, una vez vi un grupo de jabalíes cruzar a nado la cola del embalse.
La sima de San Pedro tiene unos108m de profundidad, 95m de diámetro en la boca y 120m en el fondo. Se formó por el hundimiento del techo de una caverna anterior. En el fondo hay un pequeño lago de unos 4000m2 y 20m de profundidad. El primer descenso documentado se produjo a comienzos del siglo XIX. La sima es toda una curiosidad geológica y biológica alojando una gran variedad de especies. En su interior alberga una colonia de murciélagos y pájaros de distintas especies. Cada especie vive a una profundidad determinada y entran y salen de la cueva siempre en un orden establecido. Cuando los pájaros diurnos regresan al atardecer es cuando salen los murciélagos. Primero entran los gorriones comunes y chillones, aviones comunes y roqueros, estorninos y palomas bravías. Tras ellos las chovas piquirrojas, grajillas y finalmente los vencejos reales. De murciélagos hay hasta seis especies diferentes que no salen de la sima hasta que no ha entrado el último pájaro. Al amanecer cuando regresan los murciélagos el proceso se repite en orden inverso.
En la laguna viven ranas, sapos parteros, pequeños reptiles y culebras de escalera que pueden llegar al metro y medio de longitud. Debido a los excrementos de las aves el agua del lago posee una alta concentración de materia orgánica y sus sedimentos fueron aprovechados alguna ver como abono orgánico. En la sima también se han celebrado desde 1988 campeonatos internacionales de espeleología deportiva.

murciélagos, qué miedo!
aaahm… ok
Nice article.
Otro sitio más para visitar.