Barrio histórico y tradicional de la incomparable Buenos Aires (Argentina). Paseando en esta paqueta zona de la ciudad y disfrutando de la primavera y buena compañía.
La Recoleta es un barrio porteño que guarda muchos tesoros para admirar y donde se pueden pasar agradables momentos haciendo shopping, visitando galerías de arte, conociendo la historia argentina, admirando la arquitectura de la zona y disfrutando de excelente gastronomía. Más importante aún, es el lugar ideal para un encuentro con amigos, de esos con los que ni las horas de un día, ni de dos, ni de diez, alcanzarían para contarnos todo lo que tenemos para contar.
Este precioso barrio de Buenos Aires es una elegante zona residencial, de alto valor histórico, arquitectónico, cultural y de esparcimiento. Se destaca por su arquitectura europea de comienzos del siglo XX – palacetes y edificios elegantes distribuídos a lo largo de la lujosa Avenida Alvear – así como por la gran movida cultural y social que se concentra en la zona.

Durante uno de mis viajes anuales a mi querida Argentina y en una hermosa mañana primaveral de octubre, comencé mi recorrido por este barrio “paquete” (elegante) de la ciudad, visitando el Buenos Aires Design, un shopping mall o centro comercial temático, dedicado al diseño, construcción, equipamiento y decoración.
El shopping (como normalmente se le llama a los centros comerciales en Argentina) cuenta con tres plantas donde se pueden encontrar distintas propuestas para construir y decorar la casa, la oficina, la empresa. La estructura del Buenos Aires Design se complementa con una hermosa terraza con una interesante oferta gastronómica, para disfrutar de una comida o un café, gozar del ambiente de sus locales o del sol al aire libre.
Luego de recorrer este espacio de diseño y visitar los locales del shopping, elegí el restaurant italiano Primafila para almorzar con mi familia. Tanto la comida, el ambiente del restaurant, así como la atención, tienen un altísimo nivel. Elegimos del menú diferentes platos de pasta (ñoquis “Mia Mamma”, ravioles de ricotta y crepes gratinados) y unos postres de primerísima calidad recomendados por nuestro camarero. Cerramos nuestra parada gastronómica con una copa de un rico vino espumante, invitación de la casa…Inmejorable elección para el almuerzo en familia!
Que día tan estupendo! Al leer el artículo una se empapa del relax del día y se imagina tomando un café, paseando, charlando con Ana
o viviendo la puesta de sol!
Gracias por compartirlo con todos nosotros!
Espectacular, Aledys!!! Tenés que dedicarte profesionalmente a ésto!!
Un abrazo,
Claudia Gibson
Gracias Beatriz y Claudia – me alegra que les haya gustado.
Saludos!
Estupendo artículo. Muy buena la descripción del lugar, de las actividades que se pueden llevar a cabo y acompañado por fotos que invitan a visitarlo!
Un articulo precioso y unos lugares de ensueño contigo es muy facil situarse en este lugar me encanta sobre todo ese lindo reencuentro besos y gracias por compartirlo
Muchas gracias María Elena y Cristina por sus cálidos comentarios!
Saludos.
Ya me dieron deseos de visitar Buenos Aires
Felicitaciones querida!! me encanto!! a ver par cuando de Cordoba…me gustaria!
Muchas gracias Martha – a quién nole darían ganas de visitar Buenos Aires? Se la extraña!
Andrea, Gracias!! Ya vendrá algo de Córdoba, por supuesto!
Contado así una no se imagina el caos que debe de ser Buenos Aires como todas las grandes ciudades. Lo mejor la visita a la Biela con Ana, yo me habría apuntado encantada.
hermoso hermoso relato, un día de disfruta y especial, es que te imagino ahí con Ana y muero de ganas de estar ahí, tengo que visitar la recoleta. Por cierto amiga, eres especial relatando, tienes que dedicarte a esto si si.
Un beso.
Gracias Ana y Andrea por sus comentarios!
Sí, lo más lindo de todo el paseo por La Recoleta fue encontrarme con una gran amiga, Ana.
Saludos.