Mis impresiones de recién llegado a Cataluña. Problemas con el idioma, la educación y el acceso a la información.
Realmente la integración en la socidad catalana para un recién llegado es un tarea harto difícil. Está la barrera del idioma y del acceso a la información, ya que la práctica totalidad de la dada por lo medios públicos está sólo en catalán. La misma programación cultural de una ciudad de tamaño medio salvo excepciones tiene un tufillo demasiado local y provinciano. Junto con los catalanes de toda la vida o gente afincada en Cataluña desde hace años, el gran colectivo de inmigrantes o de recién llegados vive como en una burbuja ignorando en muchos casos el caudal de información en catalán, haciendo caso omiso de cuantas comunicaciones lleguen en ese idioma que van directamente a la papelera. Oriundos y no asimilados viven como en dos sociedades diferentes que apenas se mezclan.
Sólo entre los niños que van a colegios públicos se produce más mezcla pero en este caso desproporcionada ya que en los concertados los inmigrantes se distribuyen por cupo y dado el menor nivel económico de los recien llegados tienden a acudir más a los centros estatales, con lo cual en los colegios públicos en localidades con mucha inmigración el número de niños de otro origen es desproporcionado y no representativo de lo que realmente hay en la calle. Los problemas que eso conlleva son muchos, siendo los niños lo más perjudicados. La lengua vehicular es el catalán y pese a lo que dice la ley local sobre el derecho a recibir educación en castellano en primaria, la realidad es que es algo prácticamente imposible y cualquier colegio pone muchas dificultades para que eso sea así.
La afirmación de cualquier político que no lleva a sus hijos a un colegio público de que el sistema funciona y que los niños al acabar el colegio sin bilingües tanto en catalán como en castellano es simplemente mentira. Gente joven y no tan joven comete constantemente errores al hablar y serían incapaces de escribir correctamente una carta formal. Yo ya me empiezo a creer eso que te dicen de que prefieren hablar catalán porque no hablan bien castellano. El objetivo por cierto de que además de catalán y castellano también sepan hablar inglés al final del periodo educativo suena ya como una broma. Si estudiando castellano el mísmo o menos número de horas que de inglés no lo hablan bien, el inglés muchísimo menos.
En cualquier caso no todo está perdido. La reciente victoria de la selección española de fútbol en el campeonato de Europa demostró que hay momentos en que aún somos todos uno. Hasta altas horas de la noche hubo gente gritando y ondeando banderas españolas hasta en las ciudades donde los movimiento nacionalista es más fuerte. Unicamente el comentario de las autoridades fue muy frío, nada comparado con la alegría general. Algo de hipocresía institucional porque seguro que en su casa todos vieron el partido y se alegraron de la victoria.
¿Cuándo han representado los políticos al ciudadano? Ni hablar de buscar una respuesta si el ciudadano es de clase media o media baja. Cataluña, como cualquier lugar en el mundo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Es algo que no voy a discutir. Pero en cuanto a lo del idioma… he sentido la necesidad de escribir mi opinión.
Soy catalana, de nacimiento que no de progenitores. En casa, en la escuela, en la calle… siempre he hablado español. Y también en la universidad. No he tenido problemas hasta el día de hoy.
Creo que el deterioro de la enseñanza no es un efecto nacido del idioma que se hable. Si pone de ejemplo que los estudiantes catalanes son incapaces de crear textos en castellano sin errores, porque no les enseñan correctamente ya que emplean el tiempo en estudiar catalán… ¿quiere decir que en las partes de España donde se habla solo español los estudiante escriben correctamente? Creo que no. El detrimento de la enseñanza es global y abarca muchos ámbitos. Desgraciadamente no sólo el idioma.
No sé en que parte vive usted ni las experiencias que ha tenido. Quiero pensar que ha chocado con personas, qué como en todas partes, no son imparciales y se van demasiado al extremo. No cometa el mismo error que ellos tirando del otro lado de la cuerda. Así es como la cuerda se rompe.
También opino que el mayor problema es que se utiliza el catalán como arma política tanto del lado de los políticos catalanes para sus propósitos como del lado de algunos políticos españoles para sus otros propósitos.
En resumen, si tuviera que vivir en Galicia aprendería gallego o euskera si viviese en el País Vasco, me parece lo más normal. Y seguiría hablando español también. ¿Por qué no existe esta discusión sobre esos idomas? Este verano busqué información en páginas de la Xunta y estaban todas en gallego.
En cuanto a lo de los nombres… en todos los idiomas los traducen… cosa que está realmente mal. A muchos amigos míos con nombre catalán les llaman con la traducción española y eso que viven en Cataluña. (Véase los casos de la mayoría de Lluís, Albert o Enric).
Respeto su opinión, porque por algo la pondrá. Pero creo que ha tenido una primera impresión algo borrosa.
Le deseo que pueda disfrutar de Cataluña que tiene muchas cosas buenas y anímese a aprender catalán le servirá para luego aprender otros idiomas como francés o italiano. El saber no ocupa lugar.
Espero que no se moleste por este comentario. Lo he escrito con el único propósito de dar un punto de vista alternativo, el mío.
Gracias por sus artículos.
María A.