Mis impresiones de recién llegado a Cataluña. Problemas con el idioma, la educación y el acceso a la información.
A veces tengo la sensación que de que a pesar de que todo el mundo se esfuerza en darte clases a la primera ocasión, realmente no hay un deseo de que la gente que se ha traslado recientemente a Cataluña aprenda el idioma local. Con tanto insistir, malas caras, y no hacer nada porque el calalán caiga simpático lo único que se produce es rechazo. La falsa impresión de que los catalanes hablan catalán sólo por la hacer la puñeta es algo generalizado en todo el país, y la política ejercida desde Cataluña en la que parece que no hacen más que pedir y pedir y no querer contribuir solidariamente con el resto del estado no hace más que hacer creer a los catalanes que no los quieren en ningún lado y al resto de los españoles a verlos como una panda de avariciosos.

Si la finalidad del idioma es la comunicación realmente desde las instituciones no se hace ningún esfuerzo por tratar de entenderse. Sólo haciéndose el tonto y haciendo que te repitan hasta tres veces la misma tontería que por supuesto has entendido, al final te la dicen en castellano por cansancio. Parece que ese cartel que cuelgan los nacionalistas en sitios turísticos en el que pone Catalonia is not Spain sea lo único que se esfuerzen en escribir en otro idioma que no sea el suyo. Me pregunto cuantos realmente saben que es así como Cataluña se escribe en inglés. Sólo en los sitios turísticos donde la gente habla por lo menos tres idiomas no he tenido esa sensación. Allí enseguida cambian al idioma común que resulte más cómodo.
Igual que ese detalle hay muchos más en la presa escrita en castellano en la que a toda costa trata de evitarse la palabra España, o en la que nombres propios y geográficos se escriben en catalán. No parece lógico cambiar el nombre del rey Juan Carlos I por Joan Carles I, Zaragoza por Saragossa o mismamente escribir Catalunya en vez de Cataluña cuando el texto está en castellano. En cualquier otro medio del resto del país se tiene más respeto por esta cosas y generalmente se dice Girona o Lleida en vez de Gerona y Lérida, y a nadie se le ocurre cambiar los nombres propios de los políticos. Esto ocurre de momento sólo con nombres españoles. A este paso cualquier día oiremos hablar de Jordi Bush.
¿Cuándo han representado los políticos al ciudadano? Ni hablar de buscar una respuesta si el ciudadano es de clase media o media baja. Cataluña, como cualquier lugar en el mundo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Es algo que no voy a discutir. Pero en cuanto a lo del idioma… he sentido la necesidad de escribir mi opinión.
Soy catalana, de nacimiento que no de progenitores. En casa, en la escuela, en la calle… siempre he hablado español. Y también en la universidad. No he tenido problemas hasta el día de hoy.
Creo que el deterioro de la enseñanza no es un efecto nacido del idioma que se hable. Si pone de ejemplo que los estudiantes catalanes son incapaces de crear textos en castellano sin errores, porque no les enseñan correctamente ya que emplean el tiempo en estudiar catalán… ¿quiere decir que en las partes de España donde se habla solo español los estudiante escriben correctamente? Creo que no. El detrimento de la enseñanza es global y abarca muchos ámbitos. Desgraciadamente no sólo el idioma.
No sé en que parte vive usted ni las experiencias que ha tenido. Quiero pensar que ha chocado con personas, qué como en todas partes, no son imparciales y se van demasiado al extremo. No cometa el mismo error que ellos tirando del otro lado de la cuerda. Así es como la cuerda se rompe.
También opino que el mayor problema es que se utiliza el catalán como arma política tanto del lado de los políticos catalanes para sus propósitos como del lado de algunos políticos españoles para sus otros propósitos.
En resumen, si tuviera que vivir en Galicia aprendería gallego o euskera si viviese en el País Vasco, me parece lo más normal. Y seguiría hablando español también. ¿Por qué no existe esta discusión sobre esos idomas? Este verano busqué información en páginas de la Xunta y estaban todas en gallego.
En cuanto a lo de los nombres… en todos los idiomas los traducen… cosa que está realmente mal. A muchos amigos míos con nombre catalán les llaman con la traducción española y eso que viven en Cataluña. (Véase los casos de la mayoría de Lluís, Albert o Enric).
Respeto su opinión, porque por algo la pondrá. Pero creo que ha tenido una primera impresión algo borrosa.
Le deseo que pueda disfrutar de Cataluña que tiene muchas cosas buenas y anímese a aprender catalán le servirá para luego aprender otros idiomas como francés o italiano. El saber no ocupa lugar.
Espero que no se moleste por este comentario. Lo he escrito con el único propósito de dar un punto de vista alternativo, el mío.
Gracias por sus artículos.
María A.