El animé es cada vez algo más fugaz en el mercado. Si no lo crees, revisa las tablas de ingresos de Japón; es una maravilla cómo en Japón se producen millones de millones cada mes con esta franquicia.
Quizá ya lo hayas oído o tengas una idea de qué es el animé. Si no es así, en cuestión de segundos con este post serás un experto.

El animé principalmente es una franquicia proveniente de Japón; es como los dibujos animados americanos x 3.
Cada animé tiene un historia en la que puedes adentrarte y sentirte parte de ella; ademaás, los personajes cordialmente te dan la bienvenida a su mundo (qué mundo, un mundo de fantasía, romance, acción y todo lo que puedas esperar de alguna historia).
Ubiquémonos mejor con un rticulo ya antes publicado por Itsumo Anime Again:
“El animé empezó a crecer, con el éxito de varias series transmitidas provocó que sus clientes comenzaran a pedir más de lo debido, a causa de ello, algunos quienes deseaban más de lo que se transmitían (si, estamos dejando atrás a los televidentes, al menos por un momento), esto simplemente hizo que algunas personas se fuesen del continente en busca de más, con el tiempo llegó la exportación de animé, por supuesto, pocos sabían hablar japonés, y claro, lo único que lograban hacer las personas quienes obtenían el producto directamente de Japón, simplemente se conformaban con ver solo las imágenes sin entender ni una sola palabra de lo que veían.”
Quizá leyendo esta parte ustedes habran dicho: “¿Qué?”. Pues el animé principalmete fue una historieta, lo que ahora se llama “manga”, y que poco a poco se ha transformado a la televisión; aunque cada animé está basado en una historia nacida en un manga. De eso es de lo que hablaba aquí nuestro compañero.
Antes que nada, “animé” en japonés se dice “otaku”, y “otakus” se les designa a los fanaticos del animé.
Continuemos leyendo…
“Pronto, la manía de series fuera del continente empezaba a aparecer, algunas series comenzaban a ser conocidas dentro del continente, un fuerte ejemplo sería la popular serie Evangelion, la cual se conocía únicamente por la exportación de series, pronto pasando la voz hacia otras personas como forma de recomendación, se dieron a conocer hacia la gente que desconocía de la exportación de series, ya el continente empezaba a tener conocimiento de series, algunas revistas con un gran contenido de información acerca de la manía otaku empezaban a ser vendidas a un alto precio por su maravillosa clientela, dando a conocer el lucro en el que vivía Japón (al menos eso pensaban los llamados “otaku”), con tanta información en píe, solo hizo que incluso también las cadenas de televisión se enterasen de ello, haciendo que llegasen a comprar varios derechos de series animé, de esa forma los televidentes comenzaban a convertirse con el tiempo en verdaderos “otaku”, pronto estos llegarían a ser más grandes, con el tiempo repletarían este continente, lamentablemente no existían medios de comunicación a una larga distancia, lo cual alejaba a los otaku fuera de alcance de información, lo poco que tenían eran las personas quienes viajaban al país de Japón o de igual forma, las revistas relacionadas con el tema.
El tiempo transcurría fuertemente y la población de otakus comenzaba a crecer notablemente, ya pronto llegó la navegación hacia varias Webs, lo cual no llevó mucho tiempo para que los otaku dieran un paso rápido a crear comunidades entre ellos (claro está, que varios otaku ya hacían sus pequeños grupos sin necesidad de Internet), pronto el conocimiento de series creció y progreso rápidamente, las cadenas de televisión, al igual que varios canales de paga comenzaron a comprar derechos de series que incluso no llevarían ni 2 años en ser transmitidas o estrenadas, por el simple hecho de que el animé es un grandioso negocio”.