content top

La vieja costumbre de enviar cartas

Ahora que el mundo ha cambiado y la forma de comunicarnos también lo ha hecho, sería agradable recibir un mensaje a la antigua, y si lo pensamos bien, para otros también lo sería el recibir una carta nuestra.

Por muy poco dinero el correo nos facilitara su colaboración para una de las donaciones más sencillas y fáciles de efectuar, en que lo grato es entregar algo de nosotros mismos. Y lo que necesitamos hacer es escribirle a un pariente o amigo, y porque no, hasta un simple conocido, unas cuantas líneas que lleven afecto, simpatía, saludos, buenos deseos o simplemente agradecimientos.

Luego escribimos el sobre, le compramos una estampilla y lo echamos en el buzón.

Pero, además, el correo nos brinda, aun otra forma mas sencilla, ya que en una postal se puede enviar todo un tesoro de recuerdos, cordialidad y amistad.

Ralph Emerson decía que los anillos y otras joyas no son regalos, sino su apariencia. Y el verdadero regalo es aquel en que entregas algo de ti mismo.

Si no aprovechamos la colaboración del correo, aun conociendo que contamos con el en cualquier momento, somos bastante olvidadizos para sacarle provecho.

Ahora que el mundo ha cambiado y la forma de comunicarnos también lo ha hecho, seria agradable recibir un mensaje a la antigua, y si lo pensamos bien, para otros también lo seria el recibir una carta nuestra.

No lo dejemos para mañana, hagámonos el propósito de escribir dando las gracias por algún servicio o manifestando el pesar que aflige a algún amigo. No lo aplacemos, hagámoslo, y que no llegue el día en que digamos que ya es tarde para enviar esa carta, o que lastima el no haberla escrito cuando se pensó.

Una carta o postal, por muy arcaicas que nos puedan parecer, encierran siempre algo muy nuestro, y no tiene mayor importancia poseer el estilo o la elegancia, ya que cuando se dice con el corazón, las palabras utilizadas son lo de menos.

En realidad es poco dinero ese envío, y sin embargo estamos entregando palabras que contribuyen a mantener con mucha vida el afecto hacia nuestros amigos, o nos dan el cariño de un desconocido que con sus acciones o sus palabras se hizo merecedor a que le entreguemos nuestra gratitud y reconocimiento.

6
Liked it
Etiquetas: , , , ,
votar


3 Responses to “La vieja costumbre de enviar cartas”

  1. Lamaga dice:

    Mythos me encantó lo que escribiste y lo comparto, pues esa magia de esperar al cartero y tener en nuestras propias manos un escrito de alguien querido de puño y letra, esté lejos o cerca es un bálsamo para el alma y un recuerdo muy bonito que se puede guardar aunque el tiempo vuelva amarillo el papel. Es sencillo y muy profundo tu mensaje, y tocaste con él la memoria de alguien que he amado profundamente y ya no está conmigo.Gracias !!

  2. trinity_delsur dice:

    Mythos también comparto la opinión de Lamaga. Utilizo el correo postal en Navidad, Pascuas y Día de la Madre, para quellos a quienes quiero sepan que estan en mi corazón.

  3. Me ha gustado mucho el post, hay costumbres que no deberían perderse, y ganan encanto con el tiempo…

Leave a Reply