Los dos hablaban en forma simultánea, es decir, uno comenzaba la frase y el otro la terminaba.
Chang y Eng nacieron en el año 1811, en un pequeño pueblo de pescadores a las orillas del río Mekón, en las cercanías de Bangkok, en Siam. Llegaron a alcanzar una estatura de 1.54 Chang y 1.57 Eng, y para compensar esta diferencia de estatura Chang usaba unos zapatos con unos tacones especiales. Se pasaban la vida ayudando a su padre criando patos y vendiendo huevos.
Los dos hablaban en forma simultánea, es decir, uno comenzaba la frase y el otro la terminaba. Cierto día, cuando los hermanos tenían dieciocho años, los vio un capitán de un barco norteamericano que había llegado al puerto. Verlos y tener la idea de llevárselos fue una decisión instantánea en la cabeza del capitán.
Los llevó a Boston, y luego de exhibirlos en esa ciudad, se fue con la inseparable pareja a Europa, donde fueron vistos con el mismo interés y causando la misma sensación que en los Estados Unidos, y todo indica que hicieron un recorrido de más de 4.000 kilómetros por las Islas Británicas, logrando ser vistos por más de 300.000 espectadores.
El Colegio Real de Cirujanos dio un té en su honor y después de examinarlos con prolijidad, los científicos y eminencias, perplejos y desorientados declararon a los siameses “Lusus Naturae”, es decir, un capricho de la naturaleza, y tal vez esto explicaba también su ignorancia en este caso.
Cuando los hermanos caminaban lo hacían siempre uno al lado del otro, y dormían acostados cara a cara. Para cambiar de posición sencillamente pasaba uno por encima del otro sin despertarse. Eran completamente normales, excepto por una pequeña tira cartilaginosa y flexible de unos nueve centímetros de largo y unos veinte de circunferencia que los mantenía unidos por el esternón y se extendía hasta el abdomen.
Nunca los médicos de la época lograron ponerse de acuerdo sobre la real naturaleza de la curiosa ligazón que unía a los hermanos, ni tampoco de las funciones que interiormente se producían. Fue necesario esperar hasta la autopsia para develar el misterio fisiológico. Pero en lo que si estaban todos de acuerdo era que si los hermanos eran operados para lograr separarlos, estos morirían sin remedio.
Regresaron a America con una basta experiencia, pero sin un solo centavo, ya que el pícaro capitán se había hecho humo y con una bolsa repleta de dinero. Los hermanos hablaron con algunos empresarios y en pocos años pudieron reunir una pequeña fortuna.
Una señorita de Londres, de muy buena familia se enamoro perdidamente de Chang, y también de Eng. Sucedía que las mas altas autoridades medicas de Inglaterra dejaban en claro que los hermanos eran dos seres totalmente diferentes, y los siameses se convirtieron en un verdadero rompecabezas para los abogados de Estados Unidos. Según los doctores eran dos personas distintas, pero los abogados decían que, por su condición no lo eran. Por fin se llego a convenir en que tenían derecho a la propiedad y realizar contratos, cada uno por separado, como socios o firmando el uno por el otro. Y si se celebraba un matrimonio este seria un acto individual, y que sus hijos podrían heredar por separado.
Curiosamente los hermanos no se hablaban casi nunca, y lo justificaban diciendo que como veían las mismas cosas a la vez, les producían las mismas impresiones, y por eso no tenían necesidad de hablarse entre si. Políticamente eran de tendencias contrarias, y en las elecciones de 1847 votaron por candidatos distintos. Es necesario saber que ya se habían hecho ciudadanos norteamericanos acogiéndose a una ley especial que en su beneficio aprobó la legislatura de Carolina del Norte. Luego aprendieron a leer, escribir y hablar muy bien el inglés.
Mas, en una de sus travesías se enamoraron de dos hermanas, y el 1º de julio de 1843, en Wilkes Country, Carolina del Norte, Chang se casó con Adelaida Yets, y Eng lo hizo con Sara Ana, la otra hermana.
Estuvieron casados más de treinta años, y entre los dos tuvieron veintidós hijos, todos inteligentes, excepto dos que fueron sordomudos, pero se desenvolvieron bien el la vida apoyados por sus hermanos.
La noche del 23 de enero de 1874, cuando ambos tenían 63 años se retiraron a sus habitaciones y Eng se quedo profundamente dormido. Cuando despertó pregunto por su hermano y sus hijos le dijeron que había muerto. Eng lloro y grito, y cuando enfrento el cadáver de su hermano estallo en un ataque de pánico. Luego, a las dos horas de este suceso estaba también muerto.
La autopsia que se efectuó en la Facultad de Medicina de Filadelfia revelo una serie de fenómenos y datos que el mundo medico de apresuro a bautizar rápidamente con largos y difíciles nombres en latín, y también quedo probado que cualquier intento por separar a los hermanos los hubiera llevado a una muerte segura. Se estableció que Chang había muerto de embolia cerebral, pero no se hallo una explicación para la muerte de Eng. Finalmente se aseguro que la causa de su muerte fue producto del miedo.
uy que historia aunque me da peresa leerla toda es muy chevre
me gusto la historia porque habla de dos hermano que apesar de estar pegados salieron adelante sin ninguna difilcultad alguna. espero que sirva de experiencia para algunas personas que estan bien y se rinden en la mitad del camino,a esas personas les digo que suerte
qe te crees dios para andar hablando asi?
qe sabes qe le pasa a toda esa gente
esta historia esta super chida, con esta clase de historias la gente se queda sorprndida y es un ejemplo de como las personas a pesar de estar en situaciones como esas han podido salir adelante. besos.
“(..)entre los dos tuvieron veintidós hijos, todos inteligentes, excepto dos que fueron sordomudos, pero se desenvolvieron bien el la vida apoyados por sus hermanos.”
estaba leyendo todo a gusto hasta que lei esa parte. que es ser inteligente? ser sordomudo te quita lo ”inteligente”?