Por lo general, la lista producida en una lluvia de ideas es bastantes larga, al menos 20. Para fijar las prioridades se recomienda seguir los siguientes pasos.
- Todas las ideas deben estar numeradas y escritas en hojas de rotafolios o pizarrón para que todos en la sala puedan leerlas
- Cada miembro recibe 5 votos* que puede repartir como guste: cinco ideas con 1 voto cada una, una idea con los 5 votos, una idea con tres votos y dos ideas con un voto, etc. Debe explicárseles que este enfoque permite a los individuos expresar fuertes preferencias por ciertas ideas. La cantidad de votos por persona puede variar, dependiendo de la cantidad de ideas, el tamaño del grupo y las preferencias.
- Se lee al grupo cada idea con su número y cada asistente indica con sus manos el número de votos que otorga a la idea, el coordinador de la actividad cuenta los votos totales por idea y se anotan al lado de cada una
- Después de terminar la votación el coordinador de la actividad suma las cantidades de todas las ideas para confirmar que los votos asignados equivalen a los votos permitidos (por ejemplo: 8 asistentes con 5 votos cada uno dan un máximo de 40 votos para todas las ideas)
- Posteriormente se vuelve a votar, (descartando las ideas que no hayan obtenido el # de votos que el mismo grupo haya determinado como mínimo, por ejemplo 3). Esto permite redistribuir los votos a las demás ideas (por ejemplo las que obtuvieron 1 y 2 votos). Este proceso puede repetirse cuantas veces sea necesario para fijar claramente una prioridad.
- Finalmente se lleva a cabo una comprobación final para ver que el grupo está de acuerdo con la (s) prioridad(es) seleccionada(s)