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Tú puedes ser el dueño de tu economía

Cómo convertirte en dueño de tu destino, desde la interioridad de tu hogar, y liberarte de las ataduras de la economía tradicional. Un artículo aleccionador.

 

A mi amigo, Michael Boza

Si estás online puedes crear tu propia economía. Pero para eso tienes que construir un conjunto ordenado de oportunidades para la prosperidad y el placer, que sea análogo a una economía tradicional, y no que sólo suceda en tu cabeza.

Toda transacción monetaria busca utilizar sus recursos para obtener las mejores condiciones-la esencia misma de toda economía. De hecho, “economía” viene de oikonomia, la antigua palabra griega para la administración del hogar, y la práctica moderna de la economía está volviendo a esa idea. Pues cada vez más la mentalidad de las sociedades modernas interconectadas a través de la internet, y en grandes redes sociales de comunicación globalizada, se mueve hacia construir refugios laborales en la interioridad del hogar. Muy pronto la economía comenzará a moverse desde los hogares a través del trabajo en casa, mediante fábricas, oficinas, talleres y empresas virtuales de todo tipo.

La forma tradicional de medir el éxito económico es el nivel de beneficios que obtenemos, pero con el tiempo encontramos que tales medidas, como las estadísticas del PIB, nos dicen menos y menos acerca de los esfuerzos más amplios para mejorar el bienestar humano. En gran parte de la Web el valor experimentado a nivel personal no aparece en los números de la productividad. La compra de un producto por 1 dólar tiene una influencia directa sobre los parámetros con los cuales se mide la economía; pero muchas de las actividades que se realizan en la red (cada vez es mayor la cantidad de horas que dedicamos a estar en la red en comparación con la que dedicamos a trabajar o a otras actividades), como es por ejemplo la diversión que un internáuta encuentra consumiendo sexo, juegos o simple información no provoca ningún efecto, positivo o negativo, en los estándares de la economía. Y este efecto es cada vez más grande en la internet.

Se están viviendo días de grandes transformaciones en el mundo tal y como lo conocemos hoy. La economía está en crisis no sólo por los malos manejos financieros, sino porque está cambiando la manera en que se relacionan el hombre y el capital. Esa regla antigua de la economía que establece que todo lo que se ofrece tiene un valor de cambio ha sufrido una transformación radical con el desarrollo del internet. Y esto ha hecho que surjan nuevos modelos económicos a través de la red. La cantidad de cosas gratis en la Web, como son Facebook o Twitter, que nos permiten socializar y promocionar, nos puede permitir encontrar las estrategias, las formas y los productos para desarrollar una economía doméstica desde el hogar.

Por otro lado, hay que destacar que la mayoría de las actividades en la red no generan empleos ni ingresos a pesar de las maravillas tecnológicas con las que interactuamos al navegar. Una fábrica de autos genera millones de empleos y establece valores económicos que interactúan con la salud de la economía. Facebook y sus espacios ideados para el voyeurismo, que no generan empleos, porque gran parte del trabajo se realiza a través de software y servidores.

El internet no genera los recursos al estilo de las empresas tradicionales, ni contribuye a llenar las arcas del gobierno y las estructuras de bienestar social. Pero el lado positivo es el “dividendo de capital humano.”. La Web libera los esfuerzos de muchos productores e intermediarios y reasigna a los consumidores la libertad para comprar en un mercado ampliamente libre.

Otro fenómeno que está provocando el internet de forma masiva es el desarrollo de la auto-educación, que de tanto llevarse a cabo se convierte en algo natural. La mayoría de nosotros no recibe ningún entrenamiento o formación para navegar en la red, aprender cómo hacer las cosas, bajar programas que nos ayudan a nuestra vida cotidiana o sencillamente adquirir información útil para disímiles trabajos o profesiones. Y esto nos hace cada vez más autodidactas, más capacitados y menos dependientes de los costos y maneras tradicionales de educarnos, aunque también nos hace más especializados y menos interesados por la cultura general. Pero también de igual manera pone los límites de la sabiduría al alcance de nuestras manos, y dependiendo de nuestras ambiciones. Hoy una persona con una inteligencia mediana, entusiasmo, ciertas habilidades y algo de talento puede acceder a los tutorials de un programa como Maya, aprender a manejarlo y convertirse en dueño de una herramienta que le podría facilitar la construcción de una compañía de diseño desde su hogar. De la misma manera puede encontrar una idea, convertirla en un producto y comercializarla desde la comodidad de su casa. Sólo se necesita tiempo, deseos y mucha voluntad.

El mejor ejemplo de lo que arriba expongo es para mí Michael Boza, un cubano llegado a Miami siendo un adulto, que vio como quebró su negocio de servicios médicos y aprendió solo, a través de tutorials, a editar video, y hoy es un editor y un post- productor de gran calidad, que trabaja para dos compañías televisoras, pero que aún no ha encontrado la manera de aprovechar sus habilidades y conocimientos a través de la red, para construir su propia economía, y zafarse de la economía tradicional.

Pero para lograrlo, Michael, como cualquier otro que lo pretenda debe enfrentarse al dilema que nos presenta iniciar un negocio, y que es el principio de toda economía, ya sea tradicional o cibernética: el financiamiento. Si lo resuelve, debe enfrentarse al segundo dilema de toda economía: que funcione. Pero hoy, miles de millones de personas se conectan entre sí de forma más rápida y con mayor calidad de comunicación a través de herramientas de multimedia, que nos permiten una interacción más directa, humana y eficaz. La red está en movimiento perenne, no se detiene, no deja de crecer. Es una máquina insaciable de consumo de cualquier cosa. Y esto hace que el capital humano pueda alcanzar mayores dividendos, mayor productividad en lo que hace, y también es mayor la posibilidad de que aquello que se ofrece sea funcional, económico y nos dé un modo de vida. La internet se apropia de la tradición, y nos posibilita, a través de la comunicación, mayor margen de éxito. Y aunque aún no vemos todas sus posibilidades, desde las finanzas de nuevas empresas, el desarrollo del empleo y el nivel de los ingresos. Y puede parecernos contraproducente e improductivo, en un futuro no muy lejano, el que más tiempo pase navegando en el internet mayores ganancias obtendrá. Sólo depende de uno mismo el lograrlo.

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3 Responses to “Tú puedes ser el dueño de tu economía”

  1. Carlos dice:

    Algo verdaderamente inteligente

  2. Cepont dice:

    Excelente articulo. Mis saludos…!!!

  3. Gane Dinero Respondiendo Encuestas Por Internet. aca dejo el enlace, visitenlo que vale la pena:

    http://8551297d82-m00kt5dtb0d4n0f.hop.clickbank.net/?tid=GRACIAS

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