Un fracaso es una buena oportunidad de negocio.
Hay muchas historias de personas exitosas, pero, aquí te expongo una anónima. Sin nombre, porque no es lo mas importante del asunto. Lo más estupendo es la “moraleja” que el caso expone.
Por lo que llamaremos a su protagonista José.
José se encontraba desempleado y en un anuncio ve que están buscando personas para limpiar los baños de la compañía más importante de la ciudad y decide ir tras esa plaza, desesperado por no tener como mantener a su familia.
Se pone en contacto y obtiene una cita. En la cita, logra contestar todas las preguntas de su interrogatorio.
El empleado que lo atiende le dice: José, esta usted calificado para la plaza, nosotros nos estaremos comunicando con usted para darle la decisión final y las orientaciones. Pero, necesitamos que nos brinde su dirección de correo electrónico para realizar tal comunicación.
A lo que José muy inocente responde, usted podría enviármelo a mi dirección de domicilio, es que yo no tengo dirección de correo electrónico, ni mucho menos computadora.
Entonces, el encuestador responde:
José si usted no tiene correo electrónico, para nuestra compañía usted no existe. Por lo cual, nos vemos imposibilitado a darle la plaza.
José, ni triste ni perezoso salio de allí decidido a conseguir como comprarse una computadora y a tener una dirección de correo electrónico.
Con el poco dinero que tenía decidió comprar frutas y revenderlas. Las vendió y continuo el mismo proceso por varios días, pero la plaza ya había sido ocupada por ese entonces. El decidió seguir porque le iba bien y estaba obteniendo ingresos, lo del correo electrónico y la computadora ya no eran su objetivo.
Al cabo de 5 años ya José tenía la compañía más grande de servicio a domicilio de la ciudad. Entonces contrata un abogado y este le plantea que necesita su dirección de correo electrónico para mantenerlo informado de sus gestiones. Y José le dice que el no tenia.
Asombrado el abogado le plantea: ¿Cómo es que usted dueño de esta compañía no lo posee?
A lo que inmediatamente José responde:
Si yo hubiera tenido una dirección de correo electrónico, hoy yo estuviera limpiando baños y no fuera el dueño de esta gran empresa.
“Las oportunidades no siempre vienen disfrazadas de éxito”.
El pensamiento es el único poder capaz de producir las riquezas que nosotros necesitamos. Pensando en Grande poder lograr cosas grandes.