El éxito al emprender en un negocio de multinivel radica en una gran medida en la cantidad de contactos iniciales y otros que se puedan lograr, sean para duplicarse o para consumir.
El éxito al emprender en un negocio de multinivel radica en una gran medida en la cantidad de contactos iniciales que se tengan asícomo en el incremento de éstos en el directorio del emprendedor, sean registros de consumidores o de prospectos para duplicación.
Cualquier acción o tarea que se quiera llevar a cabo, sea para promover la integración al multinivel como distribuidor, o, en su lugar, de manera simple para la venta del producto o servicio, siempre deberá estar enmarcada en una programación previa o contemplada en una agenda de trabajo. Para evitar el fracaso, a toda costa se deberán evitar la improvisación, la ocurrencia y la hiperactividad.
El contacto directo con cualquier clase de prospecto debe estar pre-establecido de común acuerdo con la persona objeto de la promoción, y convenidos los puntos a tratar.
La mejor manera de asegurarse que el prospecto tendrá respuestas favorables a las propuestas que se le planteen, es conociendo, de preferencia de manera previa, sus características personales, como lo son su estilo de vida, sus creencias, sus condiciones laboral y económica, sus necesidades básicas, su nivel escolar, su cultura, sus deseos, sus preferencias personales, su personalidad y su carácter, y hasta sus perspectivas personales, entre otros factores.
Por la anterior razón, es necesario investigar con cuidado y con cautela acerca de dichos factores del comportamiento humano.

En general, en las relaciones humanas, y en lo particular en las profesionales y, no se diga, en las comerciales, la respuesta recíproca se basa en la existencia o no de la identificación mutua previa o circunstancial. De acuerdo a las condiciones de coincidencia podría ser la respuesta que se obtenga: aceptación o rechazo.
Al promoverse con cualquier prospecto de los mencionados, es muy conveniente conocer antes de cuáles podrían ser o no las coincidencias que se tuvieran con él, con la finalidad de apoyarse en éstas para conseguir los resultados previstos.
En cambio, si fuera el caso de que hubiera pocas o ninguna coincidencia, lo más conveniente sería no mencionarlas para evitar cualquier fricción que pudiera poner en riesgo la relación presente o futura.