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Implantar comercio electrónico en mi negocio, ¿por dónde empiezo?

Por dónde empezar.

El comercio electrónico,  más que una frase de moda o una tendencia pasajera, es una realidad la cual ya podemos decir que ha madurado y que no hace falta ser futurólogo para prever que tiene el potencial para convertirse en la forma predominante de establecer y practicar relaciones comerciales.

La afirmación anterior conlleva que toda persona y organización que se dedique a comerciar, deba considerar seriamente subirse al  tren del comercio electrónico. Ahora bien, el comerciante seguramente se preguntará ¿y cómo lo hago?

No basta con crear una página web y colgar en ella un catálogo de nuestros productos, tampoco con enviar correos a personas que ni siquiera sabemos si están dentro de  nuestro nicho de mercado (dicho sea de paso estarías cayendo en la plaga del spam).

 Para que verdaderamente hablemos de comercio electrónico, aunque sea en sus albores, y sin que pretendamos convertirnos de la noche a la mañana en Amazon o Ebay, tenemos que saber primero  de que estamos hablando. Así que comencemos por definirlo.

Gerardo Gariboldi, en su libro “Comercio electrónico: Conceptos y reflexiones básicas” nos da una definición muy buena:

“Toda transacción comercial (producción, publicidad, distribución y venta de bienes y servicios), realizada tanto por personas, empresas o agentes electrónicos a través de medios digitales de comunicación, en un mercado virtual que carece de bienes y servicios”.

¿Que nos queda de esta definición?

  • La transacción se sebe realizar íntegramente a través de un medio digital: Internet, una Intranet o una Extranet, o  un sistema de Intercambio Electrónico de Datos
  • El “espacio” donde se ejecuta la transacción es virtual, debido a la ubicuidad de los actores comprador/vendedor
  • No hay restricciones de horarios, debiendo haber posibilidad de al menos iniciar una transacción las 24 horas del día los 365 días del año
  • Los actores  (más que todo los vendedores, aunque también podría darse el caso de los compradores) no necesariamente serán humanos, debido a la existencia de software experto construido específicamente para estos fines

Muy bien… pero, ¿y cómo hago eso en mi negocio?

Primero que todo debemos pensar en cuales áreas de nuestro negocio podríamos implementar comercio electrónico. Si tengo una heladería, tal vez no tenga mucho sentido pensar en un sistema de pedidos electrónicos para nuestros productos, pero ¿y que hay de nuestros insumos? Si somos capaces de implementar un sistema de reposición de inventario de insumos y de generación inteligente de órdenes de compra, es de esperarse que el mismo redunde en reducciones importantes de nuestros costos de producción. Por otra parte, si vendemos mercancías de otra naturaleza (digamos artículos deportivos) nuestro negocio es candidato ideal para implementar canales electrónicos de venta; de más está decir que en principio cualquier negocio es idóneo para implementar comercio electrónico con sus proveedores.

Luego de tener claro el área o las áreas de nuestro negocio donde pretendemos implementar comercio electrónico, lo siguiente que deberíamos preguntarnos sería: ¿la contraparte está preparada para hacerlo? Esta cuestión es crucial; sería como si se inventase un idioma nuevo y tan revolucionario que los expertos coincidan que de ahora en adelante lo mejor es que todos lo hablemos, pero solamente 1000 personas en el mundo lo hablen. Si vendemos mercancías cuyo mercado son personas jubiladas, ¿estamos seguros que entre los  jubilados está suficientemente difundido el uso de Internet como para que accedan a nuestra futura tienda virtual? O si nuestro principal insumo es un producto agrícola ¿los proveedores tienen o tendrán en el corto plazo una plataforma electrónica que pueda hablar con la mía? ¿O será hora de cambiar de proveedor?

Solamente responder estas preguntas nos llevará un buen trabajo, así que para que finalmente nuestros futuros clientes estén haciendo click en el botón de “Comprar” de nuestra futura página pasará un buen tiempo. Lo importante es que una condición necesaria, mas no suficiente, para que algo acabe bien, es empezarlo bien.

Cita:

Gerardo Gariboldi .Comercio electrónico: Conceptos y reflexiones básicas. Consultado en books.google.es

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3 Responses to “Implantar comercio electrónico en mi negocio, ¿por dónde empiezo?”

  1. Romansky dice:

    Las explicaciones del gurú me dejan un sentimiento de insatisfacción, los conceptos están tomados de una guía de cómo abrir un negocio, en base a suceptibilidades y preguntas personales que uno mismo no puede responder, sólo que éste tipo los adapta al comercio on-line.

    Si bien acierta en algúnas cosas, pero eso de automatizar con programas de atención al cliente es una catátrofe.

    Buen intento pero está lejos de resolver esa pregunta.

  2. Martín Caraballo dice:

    El artículo me parece normal, ni malo ni notable. Ahora bien,
    no entiendo para nada el comentario del amigo Romansky, por lo siguiente:
    1.- Llama gurú y tipo al autor del artículo con algo de ironía.
    2.- El artículo no menciona absolutamente nada de CRM, así que no se por qué menciona “automatizar con programas de atención al cliente”. De paso, debería decir por que afirma que implementar CRM es una catástrofe.

    Lástima que el Sr Romansky solo criticó y no aportó nada

  3. Maitess dice:

    Pues a mi si me sirve, importante que señale si a quien va dirigido nuestro producto utiliza el mundo virtual. Lo más difícil para mi, elegir bien lo que vayamos a vender.

    Un aplauso:))

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