Debemos conocer cuál es nuestro Perfil de Inversionista.
Una vez tenemos claro que queremos y deberíamos invertir, porque contamos con el dinero para hacerlo, tenemos nuestra reserva de emergencia y no tenemos deudas, la gran pregunta es ¿en qué invierto mi dinero?.
Es muy importante estar claro en cual o cuales instrumentos invertir; si a tu vecino le va muy bien en la bolsa o prestando dinero a interés no necesariamente a tí te irá bien. Para tomar la mejor decisión posible es necesario que establezcamos cual es nuestro Perfil de Invesionista.
Lo primero que debemos saber es:
- A mayor riesgo, mayor expectativa de rendimiento: Los bonos del Tesoro de Estados Unidos pagan muchísimo menos interés que una participación en un fondo de mercados emergentes, o que el porcentaje de ganancia que se puede obtener especulando en la Bolsa; pero por otra parte la probabilidad de que perdamos nuestro dinero es practicamente cero.
- Nuestro nivel de tolerancia al riesgo: Hazte la pregunta ¿tengo estómago y agallas para manejar la posibilidad de que mis acciones en la Bolsa pierdan el 90% de su valor en 8 horas?. La respuesta puede ser un NO rotundo, un SÍ rotundo o un “depende”. Si es el primer caso, nuestro perfil de inversionista es Conservador, si es el segundo caso, nuestro perfil es Agresivo, y si es el tercero, nuestro perfil es Moderado
Habiendo determinado el perfil, tendremos una muy buena idea de como sería nuestra Cartera de Inversiones:
- Un inversionista Conservador debería invertir el 100% de su dinero en instrumentos garantizados, bien sea Deuda Pública de naciones consideradas de muy bajo riesgo, o en instrumentos privados garantizados por las leyes de estos países
- Un inversionista moderado podría destinar un 80% del dinero a los instrumentos conservadores, y el 20% restante a instrumentos de renta variable, como Fondos Mutuos, o quizás entrar en la bolsa con títulos más o menos estables. Esta proporción puede variar a criterio de cada quien, sin superar el 50% de renta variable.
- Un inversionista agresivo, dependiendo de su tolerancia al riesgo, podría destinar más del 50% de su dinero a instrumentos como la Bolsa, Fondos de Riesgo, Mercado FOREX, entre otros.