Las cadenas de autoservicio y los bancos durante dos años se enfocaron a “obsequiar” tarjetas de crédito a cuanto posible cliente vieron. Hoy estas mismas instituciones ven crecer su cartera vencida, y el pueblo mexicano se encuentra con deudas…
Era comun que al entrar a Liverpool, el Palacio de Hierro, Soriana, Walmart etc. Una amable señorita se acercara con carpeta en mano y preguntara “¿Ya disfruta de los beneficios de la tarjeta de credito XX?”.
Al contestar uno que no, lo ojitos de la empleada se encendian, en un rapido discurso enumeraba las ventajas del plastico, baja comision por apertura, gratis puntos o reembolsos en la primer compra, mensualidades sin intereses y mil virtudes mas.
Solo necesitaba una tarjeta bancaria de debito o credito, y la credencial de elector. No mas… en 45 minutos como maximo la tarjeta estaba aprobada y lista para ser usada. No importaba la situacion economica real del cliente, ni la situacion laboral o la situacion personal. Con cumplir dos requisitos basicos era mas que suficiente: ser mayor de edad y querer gastar.
La mayoria de los nuevos ricos de plastico, aprovecharon para gestionarse lo mas inimaginable, casas de campaña, ropa de marca, asadores, motocicletas, computadoras, perfumes, y docenas de aparatos y accesorios que realmente no eran necesarios.
Al principio todo bien, se cubren las mensualidades normalmente, pero nunca falta el imprevisto que atrasa el presupuesto familiar, una enfermedad, un robo y empieza el declive, se paga solo el minimo, y unos meses despues ni eso…
Y aqui empieza el calvario, las llamadas amenazantes primero del propio banco y despues de los despachos de cobranza, que utilizando los medios mas ruines y abusivos, aseguran a los deudores que seran encausados por la via penal, que podran perder la libertad, que seran acusados de fraude o de plano que meteran a la carcel al deudor, parientes y hasta hijos…
Ante esto el deudor se presiona, vienen las noches de insomnio, los dias de desesperacion y el pensamiento se nubla, en la mente solo hay una palabra: deuda. Bueno hay dos palabras: deuda y dinero.
Las relaciones de familia se crispan, el deudor y su circulo cercano familiar se culpan, se enojan, se desesperan y las llamadas continuan. Perderan la casa, el auto, los muebles…
Los despachos de cobranza encian cartas, hablan por telefono, tratan de llegar a un acuerdo de pago, liquiden la totalidad o procederemos…
Imposible pagar la cantidad estratosferica que ahora exigen, cobran intereses sobre intereses, cobran gastos de cobranza, cobran gastos de ejecucion, cobran penalidades, y la deuda crece y crece…
La salud del deudor merma, el disgusto entre la familia es evidente, ya no se siente bien fisicamente, ya no rinde en el trabajo, ya no esta a gusto en ninguna parte…
Si tocan la puerta su primer pensamiento es que vienen a embargarlo, que un sombrio ejecutor lo hara perder el trabajo de una vida, si suena el telefono inmediatamente piensa en la voz amable pero firme que le exige para uno o dos dias el dinero que de sobra el deudor sabe que es imposible reunir.
Piensa ahora en opciones, emigrar a otro estado, a otro pais, robar, vender droga, defraudar, o morir…
El agobio se le nota en las ojeras, en no poder disfrutar de momentos felices, en no poder brindar a su familia alegria, paz y tranquilidad. Bodas, cumpleaños, fiestas decembrinas, se hacen un fastidio, una amarga experiencia, el deudor piensa en que vive de prestado, de que cada momento sus deudas crecen y crecen si parar…
Piensa que durante años ha traido el lastre y que por años pagara al banco por su estupides.
Solo necesita un golpe de suerte, una herencia, sacarse la loteria, pegarle al superlotto, al trix, encontrase una bolsa llena de dinero… pero su fé se pierde poco a poco, con cada carta del banco, con cada llamada del despacho de cobranza.
Le da miedo abrir esos malditos sobres, se sobresalta cuando el telefono suena, quiere que la tierra se lo trague cuando tocan su puerta.
¿Y todo por que? Por recibir amablemente a la sonriente empleada que le pregunto “¿Ya disfruta de los beneficios de la tarjeta de credito XX?