Sobre Gustavo Adolfo Bécquer.
Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de Febrero del 1836 en Sevilla. El padre procedía de la rama de los Becquer, que tuvo ramas nobles en los países germánicos. Tuvo siete hermanos, él era el quinto hijo de su familia. Su padre era pintor y murió cuando Gustavo Adolfo tenía solo cinco años. Su madre le ingresó en 1841 en el colegio de San Telmo. En 1847 murió su madre y fue recogido por unas tías. Vivió en Sevilla hasta los 18 años y en el 1854 se fue a vivir a Madrid, pero 7 años después volvió a Sevilla. Mientras vivía en Madrid trabajaba de periodista. Además también realizó otras actividades más o menos relacionadas con la literatura, desde joven había pensado en la publicación de una gran obra arquitectónica que él esperaba que le daría fama y dinero. De 1856 a 1858 trabajó para llevar a cabo está idea. En 1857 salió su primera obra de su idea, pero no prosiguió adelante. Bécquer también hizo obras de teatro, pero no ganaba suficiente dinero. Gustavo Adolfo Bécquer murió en Madrid el año 1870. Algunas de sus obras más famosas son La cruz del diablo (1860), El monte de las ánimas (1861), El rayo de luna (1862), El miserere (1862), El beso (1863), La creación (1861) y Apólogo (1863).
El romanticismo es un movimiento que rompe con los esquemas establecidos por el Neoclasicismo, defendiendo la fantasía, la imaginación y las fuerzas irracionales del espíritu. El romanticismo en España fue tardío y breve, se extendió al entrar el siglo XIX, mientras que en el resto de Europa y en América se extendió al entrar el siglo XVII. Los románticos hicieron de su propio yo el tema principal, hicieron gala de su gran individualismo y una extrema subjetividad. El espíritu nacionalista que recorrió Europa a consecuencia de las guerras napoleónicas se manifestó en las obras románticas. Se caracteriza por un estilo vivo y retórico, hay frecuentes descripciones y se utilizan mucho las exclamaciones y se daba más uso al sentimiento que a la razón.