La vida de las personas según el libro de José Saramago.
“No quiero que el futuro me condene (…) y que tampoco, por temor a ese futuro, quede yo al margen de un presente como este”.
Hoy en día para las personas es fundamental tener un trabajo que genere dinero para lograr la subsistencia. El trabajo en la vida de un ser humano tambien provoca la sensacion de sentirse util en la realidad en que se vive. El no tener trabajo además de no tener ningun sustento económico qe comprometa su futuro provoca trastornos en la persona que pueden llegar a no sentirse útil en este mundo.

En la novela de José Saramago “La Caverna”, se puede ver como el temor perder y luego la perdida de este trabajo trae muchos problemas a Cipriano Algor ya que el y su hija Marta Algor son los encargados de un negosio familiar que consiste en la alfarería y el comprador de dichos productos (el Centro) decide reemplazarlo por productos de plástico, los cuales son mejores por determinadas características. Jose Saramago intenta dar un ejemplo de uno de los tantos casos que existen en el mundo en donde el futuro va determinando que gente es la que quedará y cual es la que no, quienes serviran para el futuro y quienes son los que no. Unas de las tantas reflexiones de Cipriano Algor en la obra es la siguiente: “ya no somos necesarios en este mundo” ese momento es cuando se da cuenta que quedaron al margen de este presente y que su base económica y, se puede decir, estilo de vida del alfarero llega a su fin.
La única y obligada oportunidad que les queda a esa familia es la de mudarse al Centro, dependiendo del trabajo de Marcial Gacho (esposo de Marta). Muchas de las familias de hoy en día que quedan al margen del presente no tienen otra oportunidad de tener una entrada económica entonces genera gente pobre o también llamados marginados.
En este presente que se vive hoy, el “Centro” es el que determina quien va a ser necesario para el futuro y quien quedará al margen del nuevo presente. Día a día a lo largo del tiempo trabajadores y trabajos quedan marginados y ya no son necesarios, mientras que al mismo tiempo el futuro creo oportunidades para que surjan nuevos trabajos y, para este, nuevos trabajadores. En la obra es el ejemplo de la alfarería la que se vuelve inutil, mientras que se crea una oportunidad para los productos de plástico.
Una de las tantas críticas que hace Saramago en la obra es el hecho de que no se valore la producción artesanal y se reemplaze esta por la producción en serie, como es la de una fábrica. Este caso se puede asociar con la Revolución Industrial entre el siglo XVIII y el siglo XIX, donde la economía estaba basada en la producción del trabajo manual y fue reemplazada por la industria que utilizaba todo tipo de maquinaria y generaba un sistema de producción en serie.
José Saramago también deja en claro en la obra su punto de vista con respecto a las necesidades de las personas, ya que no son ellas las que elijen como satisfacer sus necesidades, es el Centro quién determina cómo y con qué las deben satisfacer. En el caso de La Caverna no es la gente quien deja de comprar los productos de alfarería de Cipriano Algor, sino es el Centro quien elije dejar de venderlos y reemplazarlos por los productos de plástico.
En la actualidad es mucha la gente que está condenada por el futuro, ya que no sabe como podrá mantenerse el día de mañana por las diferentes circunstancias de inestabilidad que sufren en el contexto en el que viven y desarrollan sus actividades económicas y cotidianas que comprometen su calidad de vida.