Un triste viaje en tren.
El miedo azota las calles. El viento sopla fuertemente barriendo la basura y las hojas en las veredas.
Se puede sentir la desilusión en el aire, en las caras de aquellas personas que con frío en sus cuerpos danzan al compás de aquella canción que parece hablar de ellos.
Yo, en un tren viendo y observando todo como narrador omnipresente. Los niños corriendo en los andenes, muchos en brazos de sus madres, otros ofreciendo tarjetitas a cambio de un par de monedas.
Todo el mundo se mueve en compás que la canción que escucho con mi mp3. Miro los tristes rostros de los desarraigados sociales, aquellos marginados. Se puede observar en sus rostros los tristes ojos, las caras sin sonrisas.
El tren se detiene en la próxima estación, el cielo se oscure y comienza a llover. La gente empieza a subir y bajar del tren.
Lágrimas caen de mis ojos. La mugre cubre esos sentimientos poéticamente tristes, siniestros y oscuros de aquellos que jamás podran cambiar su realidad. Tengo miedo, tengo miedo…. El cielo gris es el único que parece comprenderme.
Me encanto…
Que bueno es ser un escritor y un observador de la vida. Y a vos que escribiste esto te digo humildemente.
No tengas miedo! pueden ser tan fuertes las imagenes que viste y sentiste en ese momento! Pero esa cruel realidad de tanto sufrimiento abre de par en par las puertas del (cielo)