La costumbre en una relación mata al amor, y enciende la obsesión.
Ves, no es posible que entre más tiempo estamos juntos, menos es el valor que toman nuestros afectos. Imposible señalar un solo detalle que nos dimos por algún motivo, y mucho menos pensar si algún día nos veremos como amigos. Despues de largas horas sentados frente a frente, no encontramos razón ni sentido para seguir con lo mismo. Perdimos la chispa, se murió lo que sentimos, esfumado el suspiro con que nos veíamos, desconsolados nuestros sentidos. Si fuéramos enemigos nos llevaríamos mejor, porque existiría un motivo para sentir al menos rencor. Entre nosotros ya no hay nada, no sentimos nada más que culpas y sinsabores. Reiniciar no creo, terminar no quiero, me confundo con tus ojos, y me pierdo en tu silencio. Maldita costumbre que me ata a tu cuerpo, delicioso perfume que me atrae a tus pechos, divino infierno que se arma en tu cama, quemándonos la carne a besos. Salado motivo que me incita a regresar, es tu cuerpo el veneno que no me deja despegar.
Entonces es solo el sexo lo quer los ata o que la costumbre o el miedo a estar solo sin tener a alguien cerca, aquien besar, aquien acariciar a quien amar.