Crónicas angelicales 3.
- ¡Aquí Treevor, eh hayado al primero en salir de su refugio! ¡Pido refuerzos! ¡Trataré de contenerlo lo más que pueda! ¡Manden a Mark…
- Fue lo último que recibimos de el elemento 10, al parecer los ángeles son más fuertes de lo que esperábamos.
- Sí. Y ese error nos esta costando la vida. Y más importante aún. ¡Nuestro destino!
- Fio y Eri están fuera de combate y al parecer Tarma se desvanecio. Y Nadia no responde a nuestros llamados.
- Parece que tendremos que devolverselos.
- ¡¡Estas loco!! ¡¿Recuerdas porque se los quitamos?! ¡No podemos volver a correr ese riesgo! ¡No podemos!
- Es lo único que podemos hacer sí queremos obtener algo.
- ¡Pero…
- Así es. Serán libres. Liberen los chalecos.
Una compuerta liberó seis chalecos. Cada uno de ellos tenía una pequeña roca incrustada en la nuca. Los trasladaron rápidamente a helicópteros con la máxima seguridad de las diez ciudades. Los cuatro mejores elementos del ejército de la milicia de los M.T. Todo el mundo los conocía. Ellos habían apoyado a la casa en la zona norte de la antigua américa.
- ¡Shock Troopers listos, señor!
Yamata No Orochi, una hora antes.
- ¡Aquí Treevor, eh hayado al primero en salir de su refugio! ¡Pido refuerzos! ¡Trataré de contenerlo lo más que pueda! ¡Manden a Marko a la 8va ciudad… Parece que se perdió la señal. Creo que tendré que neutralizarte por mi cuenta.
Treevor miro al frente. Toda la ciudad estaba completamente congelada. Estatuas de hielo rodeaban al ángel que flotaba delicadamente sobre el suelo congelado que cubria a toda aquella enorme ciudad. Su rostro hermoso, como ningún humano que hubiese visto antes. Sus ojos azul cielo rodeados por una cristalina aura negra reflejaban una paz abrumadora. Su estela figura. Su cuerpo bien torneado, con músculos que sobresalian a sus ropas, sin quitar su figura delineada y esvelta. Treevor nunca había visto tal hermosura, ni aún en una mujer humana. No podía creer que aquel ser tan bello pudiese haber causado toda aquella destruccion en sólo unos segundos. Lo sitio observando, por lo que Treevor le parecieron horas. Pero todo había pasado en sólo unos segundos. Su belleza enigmatica parecía detener el tiempo de todo aquel que lo miraba. Contemplando su hermosura comenzó a notar que el frío se empezaba a hacer más intenso, no podía dejar de mirarlo. Parecía que estaba paralizado. El frío comenzó a subir por sus pies.
que buena lectura senti que no perdi mi tiempo, me gustaria publicar estas cronicas angelicales en mi sitio.
I really like what you guys are usually up too. Such clever work and reporting! Keep up the awesome works guys I’ve added you guys to my personal blogroll.