content top

Un amor que casi mata 5

Desde que Alexa se subió a ese coche, marcó su destino… Aquí empieza la verdadera historia de “Un amor que casi mata”… Subirse en el auto, ¿buena? decisión.

Alexa, Carlos y Felipe, se dirigían a la puerta del colegio, estaban a punto de cruzarla cuando un automóvil se acercó a ellos. Siguieron caminando, pero una pregunta interrumpió su curso, y ni de imaginarse era quién era aquél que la planteaba…

-Oigan, ¿no han visto a Pepe?- preguntó el tipo presumido que Alexa no soportaba siquiera ver.

- Mmm, no lo hemos visto – contestó Felipe – pero en si nos lo topamos le decimos que lo estabas buscando.

- Bueno – dijo el “tipo” que a razón de su incursión en la historia, daré a conocer que su nombre era Jaime – si lo ven… no bueno, es que vamos al billar y a comprar unas cervezas, ¿quieren ir con nosotros?

Alexa miró con ojos amenazantes a Felipe y a Carlos como rogándoles decir que no, porque claro era que no soportaría ni cinco minutos con ese idiota en el mismo lugar.

- Si vamos – contestó Carlos – que de todas maneras no tenemos clase.

- Perfecto, pues súbanse entonces.

Que momento más incómodo era ese, y para acabar de hacerlo inaceptable, era el coche de Jaime, y en él también iba Karina, que por cierto no dejaba de “matar” con la mirada a Alexa, quién sabe por qué razones, si siquiera se conocían… ¡qué horror! ¿Por qué a ella?

En fin, se dispusieron primero a esperar a Raúl (novio de Karina, primo de Jaime, ¿recuerdan?) porque era el único que podía comprar el alcohol, claro, los demás “losers” eran un montón de niños de 16 y 17 años que no podían hacerlo ellos mismos.

Cuando ya tenían todos los “víveres” se fueron a una finca en construcción que estaba por vender el papá de Jaime, omitieron el billar por obvias razones. Empezaron a circular las cervezas poco a poco y al cabo de poco menos de una hora, el hielo, más que romperse, se fue derritiendo entre Alexa y Jaime.

-Y luego… ¿qué hacían afuera de la escuela? – preguntó Jaime.

- Mmm, pues íbamos a comprar algo, salirnos un rato, aprovechando que no había nadie en la puerta. ¿Y ustedes?

- Pues ya teníamos el plan de irnos a algún lado con mi primo, y pues, que coincidencia que salieron ustedes… nunca nos habíamos hablado, ya llevamos 2 semestres juntos.

- Si bueno, sinceramente, creo que es por los comentarios que hacías en clase, como que caían algo mal – dijo Alexa con risa nerviosa – y no se si seas así siempre, no te conozco.

- Bueno, no podía decir otra cosa, era la verdad.

Alexa sintió ganas de golpearlo en la cabeza, o al menos darle un par de cachetadas por imbécil, pero, a pesar de eso, hubo algo, una conexión entre ellos que no permitía que dejaran de mirarse fijamente uno al otro mientras hablaban. Pasaban los minutos y más intenso era eso que los atraía; Alexa no podía entender lo que pasaba… ¿cómo aquél chico insoportable y presumido que no podía siquiera ver de lejos, lograba mantener una sonrisa en su rostro? Y más aún, ¿cómo es que eso que odiaba de él, era precisamente lo que no dejaba de llamar su atención?

4
Liked it
Etiquetas: , , , , , , , , ,
votar


Leave a Reply