El pintor homosexual.
Esa noche Bestia no conseguía conciliar el sueño; Benjamin aparecía distante, frío, rehuyendo el calor de su cuerpo. La inteligencia del grandote no alcanzaba para analizar de esta manera las cosas; él sólo comprendía que algo andaba mal y eso le producía tristeza. Cuando se durmió tuvo la más horrible de las pesadillas. Un maligno demonio rojo, con cuernos y rostro de hombre, subía las maderas del andamio y devoraba a su querido amigo que gritaba pidiéndole ayuda.
Despertó sobresaltado y por la mañana busco a Benjamín, impulsado por el deseo de acudir en su auxilio, fuertemente impresionado y presa del temor. Fue hasta el convento donde encontró que el joven estaba pintando la cúpula del templo sobre una plataforma a diez metros de altura. Vio que el maestro subía el andamio y casi alcanzaba ya la plataforma. Al verlo reconoció en él los rasgos del engendro diabólico que conservaba grabados en su débil mente. En el intento de salvar a su amigo, lleno de furia sacudió el maderamen con su extraordinaria fuerza logrando que éste se desbaratara y que ambos pintores cayeran al vacío, estrellándose contra el pavimento.
Cuando advirtió que también el joven había caído, tomó su cuerpo ensangrentado y corrió con él en brazos a esconderse en la viña del convento. Horas más tarde lo encontraron los monjes acurrucado, con el cadáver de su amigo sobre el regazo, llorando desconsoladamente.
El destino quiso que en el mismo lugar en que se inició la vida del primer “Hijodelfuego” finalizara la de uno de sus descendientes.
Interesante vuelta de tuerca. Las cosas se ponen cada vez mejor y la narrativa sigue “in crescendo”.
Adelante amigo y felicitaciones.
Atrapa hasta el final. Muy bueno!
Roxy