Anteriormente: Inicia el espectáculo de Jessica y una sorpresa se presenta.
La luz principal que iluminaba a la bailarina en el centro del foro, compitió de pronto con otro destello que se encendió alumbrando la primera fila, justo en frente de Jessica Vermon. Ella, no entendía porque no había salido corriendo aún. Era el pánico lo que la hacía quedarse quieta. De pronto, como si le hubiera caído un balde de agua helada a dos personas del público que estaban en la fila iluminada, se levantaron de golpe. La sorpresa, y sobre todo el shock, fue para Jessica que se percató de inmediato que esos individuos eran nada más y nada menos, dos de las mujeres asesinadas. Segundos después, erguido se pudo presenciar al tercer cuerpo, luego el cuarto y el quinto al final. Las cinco marionetas colgaban en la primera fila. Comenzaban a moverse una por una, como si cobraran vida. Una voz se oyó de pronto.
— Este es tú nuevo grupo querida, ya solo necesito a la bailarina principal. ¿Te gustaría serlo? — dijo la voz con un tono distorsionado.
Jessica, como si hubiera sido quemada por brasas ardientes reaccionó e intento correr hacia los camerinos por su lado derecho del escenario. Tan veloz como ella, una de las marionetas se abalanzó sobre ella cerrándole el paso, otra de las muñecas impidió su salida por el lado izquierdo, y las otras se acercaron a ella rodeándola e impidiendo su fuga por el frente. Jessica se tumbó de rodillas sobre la madera del foro, luego por el pasillo que divide las dos gradas del teatro apareció una figura. Caminó paso a paso hacia Jessica.
— Hola señorita Vermon, ¿me recuerda? — comentó el personaje una vez que estuvo cerca del reflector principal.
Como si la noche no hubiera parecido ya una montaña rusa, la figura que salía de entre las sombras para revelar su identidad era, el agente Javier Quintero, el mismo que acompañó en su momento a Jessica en su visita a la central de policía