Anteriormente: Los agentes le cuentan a Jessica que han sido informados de los asesinatos mediante fotografías. Le plantean, además, un plan de captura.
El teatro estaba reluciente. Luces, algunos reporteros que cubrían la inauguración y por supuesto los flamantes invitados que desfilaban por la alfombra roja, eran el marco que adornaba la fachada del recinto. No se trataba de una pasarela con celebridades, sin embargo, para el estreno de la gala, la idea era hacer sentir famosos a los asistentes.
La representación en escena abrió con Jessica. Su número, tan simple de adivinar como apertura, e imponente y elegante a la vez, fue “Tango” de Carlos Gardel.
La Función continúo. Jessica tuvo otra intervención a mediación del espectáculo, y le restaba la tercera y final. Al término de la misma, se llevaría a cabo el plan sugerido por los agentes. La joven se arrimaría a donde estaba el camerino armado y listo para la captura.
El cierre de la función estaba en curso. Jessica era solista. No dejaba de pensar que al finalizar la canción estaría siendo carnada para uno de los más despiadados homicidas que había oído. Su mirada se volvía en ratos, como un radar, tratando de percibir algo raro, un hecho fuera de lo común, al fin y al cabo, ella conocía el lugar. Justo un minuto antes que acabará la melodía, una explosión que lanzó por el aire un puñado de confeti se presentó en la sala, aunado a esto, un vapor rosa cayó del techo. La gente, hizo júbilo por la pirotecnia de la sala. En camerinos y corredores del teatro el vapor también invadió por completo. En pocos segundos, los presentes comenzaron a sentirse cansados. Poco a poco, fueron cayendo dormidos en su asiento. En los pasillos y tras bambalinas, llegaron también al suelo las personas que yacían en estos lugares. Todo el mundo parecía estar inconsciente. Todos menos Jessica Vermon.