La muerte de María Adelaida de Saboya.
Cuando estaba ya en sus últimos minutos, la abuela sintió que no podría guardar mas el secreto y que seguramente habría llegado el momento de que la profecía se cumpliera… cuando ella muriese el REY LUIS XV seria decapitado y volvería al palacio a ocupar el lugar que le correspondía.
Nunca logró entender como un rey decapitado podría volver a ocupar su lugar… sin embargo, prefirió no tener el trono para que así el rey LUIS continuase con vida.
Aunque la abuela estaba consternada por los tiempos modernos en los que la magia había desaparecido y se reducía a solo historia de hadas y leyendas desfiguradas… sabía que aun en su árbol se guardaba un gran poder.
Cada mañana y cumpliendo con la rutina de una reina, la abuela salía de su cuarto muy temprano… aún le quedaban tres sirvientas que la acompañaban incansablemente, no tenía que darles, ellas estaban por el agradecimiento de los favores recibidos unos años atrás.
- Algún día moriré y con ello se cerrara un ciclo de lo que lo único que queda soy yo.
- Algún día moriré… y si la profecía es cierta el rey será decapitado… y aun cuando no entiendo… volverá a ocupar su lugar… esto decía una y otra vez… aun en sus ojos se notaba la tristeza por lo ocurrido.
Así la abuela empezó a alistarlo todo… como cuando se va a empezar una nueva vida… y todo cuanto se tiene estorba… empezó regalando todos sus vestidos imperiales, finísimos trajes de gala, también habían otros trajes para mil ocasiones… nunca nadie se atrevió a preguntarle donde los había conseguido.
Sus joyas las entrego a un museo… donde deberían quedar guardadas hasta el retorno del rey LUIS XV… aun cuando el director del Museo predijo que esto nunca ocurriría la abuela insistió diciendo que este no era problema suyo… que el museo debería conservar las joyas hasta cuando el rey ocupara su trono.
El viejo director logró reconocer el rostro de la madame, descubrió detrás de ese rostro cansado y tierno, los rasgos finos de quien sin lugar a duda había sido la reina mas hermosa de todos los tiempos… sintió algo de angustia… no lograba imaginar cual había sido la suerte de esta hermosa reina una vez fue despojada de su lugar en la corona.