Esta es la conseja de un joven nacido en San Miguel el Grande, el cual se llamaba Juan José de los Reyes Martínez Amaro, al que le apodaban por sus pecas “El Pípila”, un héroe que la historía mucho tiempo negó su existencia; pero que por su indudable valor, ayudó al ejército de don Miguel Hidalgo a tomar el edificio de la Alhondiga de Granaditas, en la primera victoria del ejército insurgente.

Esta es la historia de un valiente joven Guanajuatense de 28 años, nacido el 4 de enero de 1782, de origen humilde y que por capricho del destino, trabajara en la mina de Mellado y a quien por sus pecas le apodaban “el Pípila”.
La alborada del 16 septiembre en el pueblo de Dolores, una vez que fue descubierta la conspiración de 1810, obligo al cura Miguel Hidalgo a dar inicio a la guerra de independencia, reclutando en el camino a miles de gentes, entre ellos algunos presos que fueron liberando durante el trayecto, con rumbo a la capital de la intendencia, con la firme finalidad de rendirla.
La rotunda negativa del intendente Juan Antonio Riaño, como única respuesta, a la misiva enviada por Hidalgo desde la hacienda de burras, tuvo como consecuencia que este, concentrara todas las tropas, incluyendo la de la ciudad, en el edificio de la alhóndiga de granaditas, lugar que estaba destinado al almacenamiento del grano y que se pensaba, que por sus dimensiones, seria una fortaleza invencible.
El combate del 28 de septiembre fue inevitable y los españoles, las guarniciones, algunos simpatizantes de la corona y en general, gente de la clase media, esperaban resguardecidos en el interior del inmueble, teniendo consigo a parte de los alimentos: plata en barra, dinero en efectivo y joyas. Seguro el intendente Riaño de que los rebeldes, por más que fueran nunca podrían entrar al fuerte realista, no obstante y estar conciente de que contaban con escaso armamento; pero que en si, era muy superior al Insurgente.
Siendo así, que los ríos de sangre corrían hasta la calle de Mendizábal, convirtiéndose en una verdadera masacre; de los cerros, volaban los proyectiles lanzados por las ondas de las huestes insurgentes, quienes a cambio recibían las certeras balas de los soldados de la guarnición, sin duda, que la batalla estaba siendo ampliamente ganada por el intendente Riaño; que feliz veía como los que intentaban acercarse a las puertas de la alhóndiga eran mortalmente heridos.
Fue entonces, que el joven minero, de nombre Juan José de los Reyes Martínez, mejor conocido por el “Pípila”, se ato una pesada loza en la espalda, tomo un bote de brea y una antorcha encendida, y en medio de una verdadera lluvia de plomo y de la desesperación de los refugiados dentro de la alhóndiga, Juan José logro llegar a la puerta, la unto de brea y finalmente la incendio. Las llamas se encargaron de reducir a cenizas la pesada puerta, dejando el paso libre a los insurgentes, los cuales muchos seguían cayendo ante las armas de los españoles, pero sin embargo muchos otros lograron introducirse al inmueble y así tomar la capital de la intendencia.
Años después Juan José murió en San Miguel de allende, a los 81 años de edad, el 25 de julio de 1863. Sin embargo, sin embargo, este acto heroico se conmemora cada año, con un desfile cívico militar, donde acude la representación de los 46 ayuntamientos que conforman el estado de Guanajuato.
ps io creo k o existio por que una puerta tan gruesa como la de la alhodiga de maso menos uno 60 cm de ancho se abria tardado por lo menos 3 dias sino esk mas aparte es ilogico k un asola persona cargara una piedra de semejante tamaño io creo mas bien k fue una losa de 3cm. y media 15 x 10 apenas le cubria la cabeza