Ansiamos ese beso pero a veces las cosas no son como queremos; juro que es algo que no olvidaré.
Por fin ese chavo me pidio ser su novia era lo que había esperado por varias semanas, pero de repente me empezaron a llegar los nervios. Y es que cada vez se me acercaba más. Yo soñaba despierta ese momento de que me besara, pero, nunca había besado a nadie, él era mi primer novio, y luego mi edad 25 años, tal vez suene rídiculo, y como decirle que no tenía experiencia.
No sé tantas cosas rondaban en mi cabeza. Pero a veces lo que soñamos o como queremos que sean las cosas no sucede. Cuando cerraba los ojos imaginaba que era un día perfecto saliamos a pasear, comiamos y luego al cine, me agradecia por el magnífico día y de repente todo se detenia nos mirabamos a los ojos y poco a poco nuestros rostros se acercaban, y me daba un beso suave y lento. Y sentía la maravilla del amor. Pero no sucedio así.
Resulta que llego por mi en la noche y nos fuimos a cenar, hijole una ricura, tacos de chorizo con extra salsa y cebolla, y nuestro refresco. Lo malo y bueno que en común nos encanta la cebolla. Y claro que nos deleitamos con su sabor.
Llegando a mi casa me miro de una manera diferente, que no supe que pasaba pero lo imaginaba. Se fue acercando para besarme y fue todo un desastre, me puse nerviosa, empezó muy bien el beso, despacio y suave, pero oloroso a cebolla, y de repente empezaron a gruñirme el estomago, híjole la cena empezo a hacer efecto.
Me empezó a doler el estomago y me senti mal, que ya no quería que me besara y solo tenia presente el olor a cebolla. Y me separe rápidamente y en eso a mi novio se le salió un eructo en mi cara. No supe que paso, él de la pena me dijo será mejor que me vaya, y yo me meti rápido al baño, obviamente me enferme del estomago. Ahora que lo recordamos nos da risa. Y mi segundo beso tardo algunos días en surgir, pero el segundo ese si fue como lo esperaba.