Me pregunto por qué todo el mundo te dice que has tenido suerte cada vez que te pasa una desgracia.

Siempre podría ser peor. Fuente
Tengo un accidente con el coche, me rompo las dos piernas y me dicen que he tenido suerte. Me pica una víbora, por poco la palmo y me dicen que he tenido suerte. En la mili una bala perdida me vuela una oreja y me dicen “¡Cabrón qué suerte has tenido!”.
Casi me muero y aún me dicen que he tenido mucha suerte. Lógicamente más que apenado por romperme las piernas, haberme mordido la víbora, haber perdido una oreja y la mitad del oído y en general casi morirme, debería de estar agradecido por no haberme roto la columna, que la picadura de la víbora no sea mortal, que esa bala perdida no me haya volado la cabeza, y en general, que no me haya muerto. ¡Ha sido una suerte increíble!
Además de que la gente me repita todo esto cada vez que me vea o hablen de mí me sirve de poco consuelo, pero de acuerdo con la tradición, yo contesto que sí, que tienen razón y que podría haber sido mucho peor.
Ah y también hay que decir eso que siempre me ha hecho mucha gracia de “Hoy he vuelto a nacer”. No sé si en otras culturas esta manera de pensar también se da, pero esta manera de consolarse hasta ahora la he visto sólo en España.
Hay que joderse…