Una mano extendida a los jóvenes y adolescentes, un intento por abrir sus ojos y evitar que sean presa de los manipuladores.
Mira, alguien te tiene que decir esto, y me gustaría mucho que lo comprendieras para evitarte tristezas y malos momentos: nuestro desarrollo como personas abarca mucho más que nuestro desarrollo físico. Nosotros no somos solamente un cuerpo, y las partes invisibles de nuestro ser también necesitan desarrollarse. Además de tener un cuerpo sano, necesitas desarrollarte intelectual, emocional y espiritualmente. Llega un momento en nuestras vidas, y tal vez tú estés atravesándolo en este momento, en el que nos miramos al espejo y parecemos estar listos para enfrentar todos los desafíos y privilegios que la vida tenga para presentarnos, tan listos como cualquier otra persona. Solo que el espejo del botiquín del baño no va a mostrarte la condición de tu alma ni de tus emociones, solo tu cuerpo. Tampoco lo hará el espejo de muchas de tus amistades, incluyendo algunas personas mayores, que te dirán que ya estás listo o lista, que ya es hora de que rompas el cordón umbilical y te lances a la aventura de la vida, y que si es sin paracaídas va a ser mejor. Luego, si los acompañas y participas en sus juegos y experiencias, puedes encontrar en ti mismo síntomas de que aunque “lo de fuera” parece estar en su sitio, “lo de dentro” aún no está preparado para algunas cosas. ¡Cómo me gustaría que entendieras esto antes de caer en las garras de los manipuladores!
¿Sabes? Algunas personas te dirán que al hablarte de esta manera soy alguna especie de represor que solamente te quiere censurar, que te quiere aguar la fiesta, que quiere limitar tu libertad. Puedes creerles, eres libre de hacerlo. Pero si aún quieres leer mis palabras permíteme decirte mi verdad: lo cierto es que te quiero, quiero lo mejor para ti y quisiera darte lo mejor de mi experiencia para que la tuya no te haga llorar. No me gusta ver que te desorienten los que pretenden ser tus amigos y que estarán allí para ti solo cuando les conviene o cuando pueden sacar partido, y con gusto te alejaría de ellos si pudiera. La verdadera libertad es algo tan hermoso que no quisiera que nadie te vendiera una mera falsificación que te llevara a la desilusión y el dolor. Pero finalmente eres tú quien decide, y no te pienso quitar ese privilegio.
Creo que tenemos mucho de que hablar, así que volverás a saber de mí pronto. Tu vida es un precioso regalo y me da gusto ver tu desarrollo. La mía será siempre una mano amiga para ti.
Con cariño,
Un ser humano
HOLA. QUE TAL “SER HUMANO”!!!ME GUSTA MUCHO LEER LO QUE ESCRIBIS, COINCIDO CON VOS, TENGO UNA ADOLESCENTE QUE LE HABLO MUCHO DE ESTOS TEMAS….GRACIAS X PENSAR EN LA ADOLESCENCIA!!
HASTA PRONTO.